Los aficionados que visitan religiosamente el Atanasio Girardot nunca se quejan. Podrán hacerlo ocasionalmente, cuando el rendimiento de sus equipos no es el que desean, pero jamás contra el espectáculo de fútbol que se ve en el templo paisa. Independiente Medellín e Independiente Santa Fe ofrecieron una gran tarde de fútbol en la que el poderoso salió reforzado; una victoria importante ante un rival sólido, al que no vencía hace más de cuatro torneos.

Pelusso planteó un 4-4-2. Rivas y Gómez como extremos, Salazar y Baldomero como pivotes

DIM desde el inicio intentó hacerse con la pelota, pero la presión e intensidad de Santa Fe en la primera fase del juego evitó también el dominio del encuentro para los paisas. Di Vanni e Ibargüen taponaban la salida limpia de los mediocentros antioqueños –Moreno y Hernández– que no ejecutaban rápido ni con precisión. Tanto Salazar como Perlaza robaban alto y a partir de ahí Santa Fe lanzaba sus ataques. Ataques sin ningún peso y peligro hasta que apareció Rivas. Carlos fue el jugador desequilibrante que se mostró en Patriotas y que ayer hizo pasar una tarde de angustia a la defensa del DIM cuando apenas había proximidad entre él y el balón. No pudieron detenerle. El cambio de ritmo y la capacidad de ganar en el uno contra uno, fue lo mejor de su equipo.

Del otro lado, Marrugo decidió bajar unos metros para entrar en contacto con la pelota buscando combatir con el férreo medio santafereño. Sebastián y Baldomero tenían un dominio excesivo en esa zona y Jonathan Gómez por la banda izquierda trabajaba en defensa para evitar las subidas de Piedrahita. Christian detectó los problemas de su equipo. Al principio, colaboró en la salida de su equipo, integró a Molina al circuito y sacó de la comodidad a los medios rivales. Luego, con espacio, lanzaba a Hechalar por banda izquierda. Finalmente fue encontrándose con Mao con mayor altura en el campo, pero sin hallarse en el entorno más cómodo para ellos: la espalda de los pivotes. Sin embargo, todavía quedaba un recurso para batir esa doble línea de cuatro.

Cada vez que Mao Molina anota, Independiente Medellín gana

La capacidad de los jugadores de DIM para filtrar pases entre líneas es quizá de las más dominantes en nuestro fútbol colombiano. Ayer batieron a Santa Fe de esa manera. Primero Didier Moreno, con un pase que imaginando la posición y calidad pareció enviar Christian Marrugo. Y después sí, el cartagenero enviaba ese mismo pase que dejaba de cara a gol a Leonardo Castro para extender la ventaja. A pesar del descuento, Santa Fe demostró que no es un equipo que ataque tan bien como defiende. Para DIM, la victoria vuelve a darle la confianza futbolística que hacía falta. Marrugo agarra ritmo poco a poco. En cuanto esté para mostrarse, correr la cancha como loco pidiendo la pelota todo el partido y logre armonizar juego con Molina y Arango, el poderoso volverá a ser importante. Volverá a agitar líneas, a batir equipos.

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