Desde que aterrizó en México, Edwin Cardona encandiló pronto al aficionado a la Liga MX gracias a sus golazos y gestos técnicos que ha ido dejando en cada partido. Pese a la espectacularidad de sus intervenciones, no fueron pocas las veces que Cardona pareció ajeno a todo que pasaba en la construcción del juego, arrastrado, dicho sea de paso, por un equipo que adolecía la falta de estructura que hiciera convivir a todo el talento que atesora el plantel de Rayados. Todo esto ha cambiado para el Clausura 2016, donde Antonio Mohamed ha conseguido formar un equipo sólido que hace valer la calidad de sus individualidades, y en donde –ahora sí– se ve a un Cardona mucho más involucrado en las rutinas del equipo.

Cardona parte como volante izquierdo en el 4-4-2 que Mohamed ha ido consolidando en el presente torneo. A pesar de que buena parte de sus contactos con el balón se realizan cerca de dicha banda, el ex jugador de Atlético Nacional goza de libertad para visitar el carril central de la cancha.

En salida de balón, Edwin juega un papel importante. Walter Ayoví, pivote de Rayados, ocupa la posición de lateral izquierdo liberando toda la base para que Cardona baje hasta posicionarse por delante de los centrales, con Gargano a diagonal suyo como interior derecho. Pese a que pudiera perecer que con esto Mohamed busca la participación constante de Cardona, lo cierto es que el mecanismo tiene como objetivo que el 10 distraiga para que Ayoví, dueño total de los primeros pases, encuentre en banda a Castillo, o bien al espacio a Pabón y a Funes Mori.

Instalado en campo contrario, lo más peligroso de Monterrey llega siempre que Cardona pueda recibir en el pico del área izquierdo. Con Castillo doblándole a la espalda, el golpeo (a portería o en centro al segundo palo) enganchando hacia dentro es una de las jugadas que más intimida en toda la liga. Además, recibiendo en aquel lugar, el regate en corto con salida hacia fuera de nuestro protagonista se hace difícil de defender para un equipo rival que tiene que preocuparse por Funes Mori, Dorlan Pabón y Carlos Sánchez cargando el corazón del área.

Como decíamos, a Cardona se le ve aparecer por la mediapunta, espacialmente cuando Rogelio Funes Mori cae al costado izquierdo. El delantero argentino ejecuta con mucha naturalidad ese movimiento permitiendo que el mediocampista colombiano pueda juntarse por dentro con su compatriota Pabón y con Sánchez. Cuando Rogelio emerge en el costado, también vemos a un Cardona agresivo atacando el espacio que el central derecho rival desprotege por salir a la banda.

Al ser Monterrey un equipo versátil y cuya fase defensiva es fuerte, los lapsos sin balón son comunes en sus encuentros. Cardona baja para ser parte de la segunda línea de cuatro y estar muy cerca de la recuperación. Cuando su equipo ha recuperado el balón, la técnica de golpeo de Cardona para lanzar en el lado contrario al extraordinario olfato de Sánchez y Pabón para leer los espacios, hace de Monterrey un equipo sumamente peligroso. Por si fuera poco, el notable dominio de balón de Cardona conduciendo la pelota provoca que el rival se sienta amenazado en todo momento cuando Rayados puede correr.

Edwin Cardona está creciendo de la mano del Turco Mohamed a la par de un equipo que cada día transmite mejores sensaciones. Es posible que los otros aspirantes al título no duerman tranquilos cuando ven a Cardona y compañía cada fin de semana. Seguramente Pékerman también está atento a lo que se está cocinando en el norte de México.

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