Lo que va a mantener a flote este proyecto deportivo son las decisiones sobre el campo. Pero estas decisiones, claro, se basan en meses de trabajo desde el despacho con innumerables vídeos, tableros con fichas y números, apuntes de los entrenamientos, y pensamientos que se han estado arrugando y desenvolviendo como ese papel tirado a la cesta que luego buscamos recuperar. El objetivo de todo este entramado racional es solventar las necesidades de la plantilla, primero, y potenciar las ya conocidas virtudes, después. La labor del entrenador radica en favorecer las bondades de sus futbolistas desde el equilibrio; es decir, desde la necesidad de que tengan el mejor contexto posible para aplicarlas. Este incansable trabajo solamente para poder entrar a competir en una vorágine impensada llamada fútbol, en la que nada puede asegurarse. Qué maravilla, ¿no?

Pues bien, Millonarios está cerca, muy, muy cerca de lograrlo. Pero, hay un eslabón perdido. El equipo está tácticamente edificado desde el orden y la generación de contextos favorables. Sólo hace falta algo: caos. Un caos productivo. A día de hoy, dentro de la estructura del equipo, sólo se puede generar ese caos creativo desde el centro del ataque. Las bandas tienen ya sus coordenadas y no tienen permitido saltarlas. Dos nombres se viene a la cabeza. El primero, Jonathan Estrada. El diez es un futbolista con cualidades para el último tercio del ataque, pero al que hay que acercarle la pelota para que haga pesar sus habilidades técnicas. Él no irá por ella. Es más, no debería hacerlo. No es su trabajo. Además, el paisa toma buenas decisiones usando esa pausa tan necesaria ante tanta velocidad y transición. Se detiene un segundo a pensar. Inmensa cualidad.

Con la baja de Angulo, se abre una oportunidad táctica

Ahora bien, unos metros más atrás está el mediocampista más técnico, con mejor rango de pase y precisión del equipo y tal vez de la Liga: Rafael Carrascal. Si bien en su presentación no descuidó el despliegue físico y el apartado táctico, también dejó detalles de distribuidor muy ilusionantes que sería una lástima desaprovechar. ¿Cómo conectar al jugador más dotado técnicamente del mediocampo con quien puede aportar creatividad en el último pase? Dos respuestas: adelantarlo unos metros o utilizar un puente entre los dos futbolistas. Pero, ¿adelantarlo unos metros usando a Elkin Blanco como tapón táctico? Y si fuera así, ¿Carrascal tiene la sensibilidad con la pelota en conducción para manejar transiciones? ¿Puede convertirse en un jugador con llegada que use el espacio a su antojo? Sería una evolución interesante, pero no es inmediata. O, ¿qué tal si, por el contrario, lo potenciara como un futbolista posicional, de distribución? Pero, ¿y dejar la labor de unir su camino con Estrada a otro futbolista? ¿A quién? Necesariamente quien ocupe esta posición debe ser un futbolista técnico, pero con ritmo en ataque y sobre todo en defensa. Que no pare, pero que lo haga pensando. Que combine esas dos importantes virtudes.

Henry Rojas demostró juego entre líneas, pero ¿es una solución que plazca a Israel?

¿Hay otras variantes? ¿Podría usar a uno de los extremos como conexión aprovechando la capacidad en el pase de Carrascal? No. Esto generaría un problema tras pérdida: cuando este esté en posiciones centrales, liberaría al lateral rival, lo que supondría un esfuerzo extra del volante que acompañe a Carrascal en el retroceso, movimiento que a su vez eventualmente dependerá más del esfuerzo físico que de la cabeza táctica. Visto lo visto, no es una opción real, porque, a lo que estoy seguro, no va a renunciar el entrenador uruguayo al equilibrio táctico del equipo. A Rubén Israel le gusta defender. Sin embargo, esto no necesariamente significa replegarse. No es de esos entrenadores que piensan en hacer más goles que el rival. No. Piensa en potenciar su sistema defensivo para pasarlo lo menos mal posible y a partir de ahí edificar su sistema ofensivo. Este equipo da indicios de solidaridad y un despliegue físico generoso acompañando conceptos trabajadísimos desde la pizarra. Principios básicos innegociables sobre los cuales va a tomar una decisión final.

4 comments

  1. Posiblemente no tenga la calidad suficiente y presupuestada por Rubén Israel, pero de concretarse el fichaje de Juan David Cabezas por Millonarios podría funcionar como opción de puente entre Rafael Carrascal y Jonathan Estrada. A Cabezas le acompañan las aptitudes tácticas y físicas. Es una opción que contemplo, principalmente, por descubrir qué clase de mediocentro es Carrascal; si más posicional-organizador o llegador-activo.

    Millonarios y sobre todo Israel están ante un momento muy bonito: hallar el empaque con piezas de nivel. Hace tres meses era impensado con el nivel de la plantilla. Hoy, por ejemplo, dejar en el banquillo a Yulián Mejía, Óscar Barreto, David Macalister Silva y Christian Ovelar resume perfectamente el excelente mercado de pases de Norberto Peluffo.

    1. Coincido en lo de Cabezas, Ricardo. Tiene las habilidades tácticas y físicas y añadiría algo, a mí con el balón en los pies no me disgusta para nada. A mí me parece/parecía un jugador para potenciar esa posición. Lo veo con más habilidad defensiva que Robayo, por ejemplo, y eso me parece clave si se va a jugar con dos en el centro de campo. Hasta lo puedo imaginar con capacidad para robar alto. No lo veo llegador, rompiendo líneas desde atrás pero si lo veo activando zonas intermedias entre Estrada y Carrascal. A mí me gusta mucho la idea, pero creo que de estancó.

      Con Blanco de pivote cambia la cosa. Y mucho. Así que coincido en que la etapa en la que está Israel debe ser la mejor de un entrenador: soñar el equipo.

  2. Carlos, pensé mucho antes de comentar su artículo. Ahora que se esfuma la posibilidad de Cabezas a Millonarios, es inevitable mirar hacia adentro y preguntarse si ese puente ya está acá.

    Entonces me viene a la mente esas conducciones acertadas, esos regates que rompen líneas de presión de Macalister Silva. Por supuesto que sé que no estoy descubriendo nada. Intuyo que optar por Silva es garantizarle poco robo a Carrascal y darle preocupaciones que no debiera tener.

    Queda claro que es un riesgo. Pero, con ese poderío ofensivo que Millonarios mostró desde la mismísima primera fecha, ¿no valdría la pena? A mí, personalmente, me parece rentable pensar en proponer más con el balón teniendo presente el potencial que hay allá arriba.

    1. En mi opinión desequilibraría un poco el equipo. Yo pienso que para sostener tres volantes ofensivos y un nueve, el centro del campo debe hacer un gran esfuerzo primero en un equilibrio táctico, para después pensar en robar la pelota. No sé si Mac 2 llegue al tan siquiera al primer escalón con asiduidad. Podrá hacerlo al principio pero al minuto ochenta si no lo siente, no lo hará y yo creo que Israel ese riesgo no lo corre. Es que mire Juan que Millonarios atacó en el debut hasta con 6 futbolistas y sostener esa maquinaria arriba no es nada fácil. Algo que me sorprendió bastante, y para bien, fue el despliegue lateral de Carrascal para cortar y acabar la transición rival, algo muy ‘Elkin Blanco’, no sé si lo recuerda en el perfil del año pasado. Pero entiendo su punto y por perfil ofensivo la idea no es descabellada. Es de ese tipo el jugador que, creo, debería ir en esa posición. Solo que no le veo disciplina táctica sobretodo en el retroceso y como bien dice usted, las habilidades técnicas defensivas. Y le dejó una picando, yo con el amor que le tengo a Elkin Blanco, pienso que con Carrascal y sin Ángulo, se debería abrir paso un mediocampo estilo Kroos – Modric.

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