Se discute si el tiempo nos excede. Si como seres humanos nos supera y somos una medida nada más de su transcurrir eterno o si, por el contrario, el tiempo existe porque asomamos los individuos con la necesidad de medir y controlar nuestra vida. La cuestión es que las dos formas de concebir el tiempo y nuestra existencia en él, determinan nuestra forma de relacionarnos con su paso. ¿Para qué deberíamos usar el tiempo?

La obsesión de los individuos ha sido luchar de mil maneras para hacer frente a su marchar y, por consiguiente, al carácter perecedero de lo que lo conforma. Debido a esta imposibilidad, el ser humano se ha conformado con darle sentido a la existencia dejando una huella. Haciéndose inmortal en la memoria y en los libros. ¿El fútbol? sí. Pero, ¿no es una manera burlona de hacerlo? tal vez, pero es una expresión profunda de la lucha contra el destino. Un lugar en la historia; el camino del campeón.

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