Junior eliminó a Nacional en octavos de final de la Copa Águila el 29 de julio. Ese día, el elenco barranquillero aseguró su cupo en la siguiente ronda de la mano de un Roberto Ovelar brillante que destrozó a la defensa verdolaga. Durante el tiempo que jugó, el búfalo desacomodó a los centrales rivales y generó un sinfín de ventajas que le permitieron al elenco tiburón destrabar el partido y clasificar a cuartos de final.

A pesar de tener molestias físicas, Roberto Ovelar hace parte del grupo de 20 jugadores convocados para la final de Liga Águila

A poco más de cuatro meses y medio, Óscar Murillo y Alexis Henríquez serán los encargados de lidiar con todos los problemas que el artillero paraguayo pueda generar. Sus movimientos, con o sin balón hacia el centro o afuera, tienden a mover a los marcadores de su zona de confort y como consecuencia abren espacios. En este caso específico, Henríquez es el que más puede perjudicar a su equipo porque él, por costumbre, sale de manera constante a la banda a perseguir lejos de su zona al delantero de turno.

Las recepciones de Ovelar a espaldas del arco también pueden ser determinantes en el partido. Si el Junior logra mandarle el balón al paraguayo y este logra recibirlo con espacio, Nacional puede correr con la misma suerte del Deportes Tolima. En este contexto, es en el que el delantero saca a relucir su calidad técnica en beneficio del equipo. Allí es donde él gesta las jugadas que lo hacen diferente a todos los de su especie. Los centrales rivales se olvidan de las indicaciones de su entrenador y salen a cazar. A veces cumplen su cometido, pero lo normal es que el búfalo se salga con la suya.

Ovelar anotó un gol en cada uno de los partidos de los playoffs

El gran reto de Murillo y de Henríquez va a estar en no permitir que estas recepciones sean cómodas. Lo que hace más difícil esta tarea es que ante este tipo de delanteros, los centrales normalmente realizan faltas peligrosas en las cercanías del área. Ahí es donde Óscar tendrá que sacar a brillar una de sus virtudes: la limpieza a la hora de anticipar. Por otro lado, Alexis va a tener que jugársela toda por chocar y ganarle por potencia física a su rival.

El enfrentamiento entre el delantero y los centrales va a ser muy interesante por el estado de forma en el que llegan los tres a la final. Una de las claves del partido va a estar ahí y puede ser determinante para que tiburones o verdolagas se lleven el trofeo de la Liga Águila II de 2015. Hay duelo entre el delantero en mejor estado de forma de la Liga y la defensa más sólida del torneo. Hay duelo entre el búfalo y sus cazadores.

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