El Pascual Guerrero se vistió de gala para una noche especial. América y Bucaramanga definían su futuro en el cuadrangular A del Torneo Águila. El trabajo que ambos equipos habían realizado durante todo el año dependía, en gran parte, del resultado que tuviera el partido. Hervin Otero pitó y el encuentro comenzó.

Durante los primeros minutos, el encuentro estuvo muy cortado. Ninguno de los dos equipos logró hilvanar más de tres pases seguidos durante ese momento. Los únicos jugadores que estaban marcando diferencias eran Néider Morantes en América y Maicol Balanta en Bucaramanga. El primero desequilibró con sus pelotazos y sus pases precisos, él fue el único que desatoró por momentos el embudo que había en la mitad del campo. El segundo, cuando recibía el balón, corría y comenzaba a desequilibrar por la banda derecha. Sebastián Viáfara, lateral izquierdo escarlata, tuvo muchos problemas para contenerlo.

Farías y Del Valle pesaron poco en la primera mitad

Con el paso de los minutos, América comenzó a tener más el balón. Morantes, además de recibir y tocar, estaba corriendo por toda la cancha ofreciendo apoyos y desatorando el nudo que había en la zona central. A esto debemos sumarle que por la banda derecha aparecieron en algunas ocasiones Hernández y Del Valle para recibir y enviar el balón al área. El problema de esto fue que la defensa leoparda no cedió. Por otra parte, el Bucaramanga no necesitó de mucho para hacer aparecer a Carlos Bejarano, el portero de América. Los errores de la defensa caleña han sido una constante durante todo el año. El equipo rojo hace agua cuando lo atacan y los rivales se ven favorecidos.

En el segundo tiempo las cosas se complicaron aún más para el América de Cali. Bucaramanga cerró más los espacios e incomodó más a un equipo que dependía de un Néider que se fue diluyendo con el paso del tiempo. Mientras tanto, la visita aprovechó las pocas proyecciones ofensivas que realizó y Víctor Zapata provocó un penalti al minuto 57. César Amaya cobró y las ilusiones de los escarlatas se fueron ahogando con la lluvia que caía en el Pascual Guerrero.

Con este resultado, Bucaramanga igualaba en puntos al Real Cartagena y le quitaba la posición por haber quedado en una mejor posición durante la fase regular del torneo

Durante el resto de la segunda parte, el América se terminó de hundir en el infierno. Los cambios no le resultaron a Alberto Suárez. Ni Yesus Cabrera ni Jeison Lucumí marcaron diferencia alguna en el partido. Al final, faltando 13 minutos, algunos hinchas se metieron al terreno de juego e hicieron que el encuentro se suspendiera de manera parcial. Cuando el partido se reanudó, el América empujó con todo lo que tenía pero no le alcanzó.

El Bucaramanga ya está cerca del ascenso. Si le gana a Universitario de Popayán el jueves y si el América vence al Real Cartagena, el elenco leopardo logrará volver a primera división. Mientras que América ya no depende de sí mismo para volver a la A. En la próxima fecha podrían quedar definidos los dos equipos que jugarán en la máxima categoría el próximo año.

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