La lesión de Macnelly Torres le cambió el plan de juego a Reinaldo Rueda. Si bien el equipo no estaba mostrando su mejor rendimiento, el eje verdolaga era el 10 barranquillero. Todo el fútbol pasaba por sus pies y el ritmo que imponía, determinaba al conjunto.  Así entonces apareció Guerra como su remplazo y con él, Nacional comenzó a jugar a un nuevo ritmo, impuesto por el venezolano y por Yimmi Chará. Esto coincidió con la baja de Alejandro Bernal que le abrió un hueco en el once a Sebastián Pérez. El antioqueño no perdió la oportunidad  y se convirtió en una pieza clave del sistema.

En los mejores partidos de Nacional este semestre jugaron Mejía, Pérez, Chará, Guerra, Moreno y Duque

Esto último supuso el primer cambio estructural en el equipo. Pérez ha tenido un rendimiento bastante alto durante los partidos en los que ha jugado. Sus entregas precisas, gracias a la velocidad mental que tiene para encontrar al primer receptor que aparece delante de él, y a sus movimientos correctos, haciendo énfasis en que ha mejorado sus retrocesos y se suma de manera constante a los ataques, han sido fundamentales para que la circulación de balón de Nacional sea más eficiente y productiva, sobretodo si Chará y Guerra aparecen delante de él.

Venezolano y vallecaucano reciben, tocan de primera intención y comienzan a correr. La importancia de su labor radica en que sus pases están bien direccionados y sus movimientos sin balón son hacia el espacio que liberan Jefferson Duque reteniendo a los centrales y Gilberto García distrayendo al lateral izquierdo. Allí comienza la fiesta porque la defensa rival está desacomodada y el margen de maniobra es mayor.

La sociedad Guerra-Chará lo gesta todo desde la banda derecha

Frente a esta situación en la que Nacional manda todo su peso ofensivo hacia la banda derecha, el extremo izquierdo aparece como una alternativa para desahogar el juego. El jugador que allí aparezca tiene más espacio para actuar porque todo el juego está concentrado en el otro lado de la cancha. Y ahí ha estado una de las claves del momento del equipo antioqueño porque Marlos Moreno, que se ha ido consolidando en esa posición, está siendo resolutivo y efectivo.

Con el regreso de Macnelly, Nacional pierde el vértigo que imprime la sociedad Guerra-Chará pero gana en precisión. Reinaldo Rueda tendrá que valorar cada una de las cosas que le podrán aportar unos y otros para los partidos que se vienen. El éxito o estará en sus decisiones y en el trabajo que realicen los jugadores, que al final de las cuentas son los protagonistas de esta historia.


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