Las noticias más destacas para el partido estaban: en el Deportivo Cali la repetición del trivote pero con dos interiores más puros; en el Once Caldas, sin Harrison Henao, el trabajo de Marlon Piedrahita y Michael Ordoñez como pivotes. Restaba el pitido inicial y conocer los comportamientos de ambas notas, sobre todo la del Cali con Carlos Neneco Rentería en lugar de Kevin Balanta. Sin embargo, el partido nos ofreció otras cositas que iremos tocando. Como la rutilante goleada visitante por 1-4.

El 0-1 a las primeras de cambio no dejó notar el invento del Pecoso

Muy rápido, cuando recién se terminaban de acomodar los aficionados en Palmaseca, llegó el 0-1 de Lopera. Este gol para el Deportivo Cali significó un cambio de guión, ya que en esos primeros minutos estábamos viendo a Rafael Santos Borré en la misma línea de Nicolás Benedetti tratando de simular un 4-3-2-1. Es decir, la finalidad del local era cederle la iniciativa a Pérez, Arango y Salazar en ataque y buscar gestionar mejor las transiciones ofensivas donde el Once Caldas basaba su estructura defensiva sin su centrocampista ancla habitual. El Deportivo Cali quería correr con Preciado más los acompañamientos de Rentería y Cabezas. Pero esto se acabó muy, muy, muy rápido. Borré pasó a jugar a la misma altura de Preciado y a atacar el área. El invento duró poquísimo.

El actual nivel de Cristian Nasuti (muy pobre, ojo) sólo lo compensa un titánico Germán Mera debido a que las correcciones de Andrés Pérez no alcanzan. Y Mera, hoy por hoy, está mucho más pendiente de cuidarle la espalda a Lucumí que al defensor experimentado. Esto, al parecer, está generando una desatención en el trabajo de Mera. Así lo aprovechó John Freddy Salazar, hiperactivo como punta de lanza, para anotar el 0-2 tras una viveza de Arango. Y gracias al chico sub-20 fue que el Once Caldas avanzó siempre: lanzamiento al espacio a Salazar, devolución de cara a Arango o Pérez, y ventaja para disparar o abrir con Quintero. Sucesiones de ataques veloces que el Cali no supo ajustar.

Andrés Felipe Roa metió al Deportivo Cali en el partido, pero en concreto el penalti de Harold Preciado. Con el ingreso del atlanticense en detrimento de Juan David Cabezas, el verde y blanco centralizó su juego ante la defensa ancha del blanco-blanco, además de ofrecer ideas. Como no había ocurrido en otro escenario, por ejemplo en la derrota en Tunja sobre Patriotas, este era un contexto ideal para probar con Benedetti y Roa de mediapuntas, pues la congestión en el medio era menor. Iban a tener, sobre todas las cosas, más espacios.

Pese a que el Cali tenía el mando con Roa, las mejores ocasiones eran del Once Caldas de contra

No obstante, dos goles de Johan Arango (uno al contraataque y otro de penalti) en la segunda parte sacaron del juego al Deportivo Cali, quien se tendrá que jugar la clasificación en la última jornada. Por su parte, el Once Caldas de Javier Torrente, de un decepcionante arranque, certificó contundentemente su puesto en los playoffs. Un equipo metódico y que nivela la falta de calidad natural con un espíritu tremendo. ¿Les alcanzará en la fase final?

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