Con la derrota ante Patriotas titilando en la mente Deportivo Cali regresaba a Tunja, pero esta vez para enfrentar a un Boyacá Chico de muy mala temporada. Esta jornada resultaba definitiva en las aspiraciones de Fernando Castro y sus dirigidos por clasificar a la fase final para luego querer defender el título conseguido en la primera mitad del año en curso.

Deportivo Cali fue superado por un Chicó práctico

El juego no logró viabilidad por parte de los vestidos de verde durante casi todo el primer episodio. Se echaba en falta creatividad, asociaciones y un mejor ritmo para ser superiores y dominar. Boyacá Chicó supo encontrar la debilidad en su contrincante haciendo ancho sus ataques con Balanta-Díaz que recorrieron los andariveles y sumaron profundidad. La producción ofensiva de los boyacenses pecó en la finalización, pues no contaron con la contundencia que sí se conoce de los delanteros del vigente campeón del fútbol profesional colombiano. Y ellos iban a demostrar su pegada antes del cierra de la primera etapa cuando Borré acarició la lámpara para producir una jugada que luego Preciado terminó de forma espectacular. Golazo que argumentaba el talento de Borré y la capacidad goleadora del número 7.

Harold Preciado como patente de gol

Harold Preciado daba respuesta a un partido que en el desarrollo futbolístico no hallaba imágenes claras y suficientes que validaran la victoria. Los ajedrezados pecaron de infertilidad para embocar la pelota y se fueron al descanso con el golpe del gol combinado con la impotencia de fallar en la definición.

Fernando Castro impuso otra dinámica y Deportivo Cali controló en el segundo tiempo

Para la segunda mitad, Pecoso Castro modificó el posicionamiento de su equipo sumando altura a la fase defensiva que derivaba en una actitud más agresiva para recuperar el balón cuando el rival cruzaba la divisoria. Boyacá Chicó no podía pisar línea de fondo con asiduidad y trasparencia debido al poco espacio que Mahecha tuvo para maniobrar. Esto hacia que recurrieran a envíos largos hacia Riascos y Hernández que poco y nada lograron sumar ante una zaga defensiva comandada por un Mera en tono ascendente durante los noventa minutos.

El juego vertical del segundo tiempo hizo daño a Chicó

Los espacios iban a surgir de la urgencia de Chicó por querer empatar. Deportivo Cali lo palpó robando balones en mitad del campo que contaron con despliegues rápidos que rememorando al conjunto de antaño.

La estocada final saltaría a la vista y tomada de la mano de un brillante Harold Preciado quien se inventó toda la jugada (control, conducción, finta y definición) para dejar moribundo al conjunto de José Pérez con el 0-2. En él Deportivo Cali tiene un delantero formidable, con una facilidad innata para llegar al gol y que asegura anotaciones en arco rival envueltas en papelitos de triunfo. Boyacá Chicó quiso apresurar la llegada del descuento pero se topó contra la estrategia de Fernando Castro quien, con sus sustituciones, configuró un equipo corto para minimizar el peligro hacia Hernández y sostener el desenlace del cotejo.

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