El Rey volvió de su exilio para retomar el control. Y su equipo respondió, porque ahora se tiene que jugar al tiempo que dicta el diez. La revelación del torneo no podía permitirse de entrada una declaración de intensiones sumisa. Salió a imponerse, presionaba con intensidad y en bloque y atacaba los espacios comiendo cada metro con cada avance aplicando su ley y sacando de la comodidad al líder. Pero el rey volvió para ponerse al frente de su ejército. Lentamente, con la experiencia de tantas batallas en su espalda, fue entrando en calor. La valentía es también esperar el momento más apropiado para atacar. Y así lo hizo. Si se apresuraba iba a perder, porque no logró entrar en ritmo de inmediato. Eso sí, dejó grandes destellos de calidad técnica, sobre todo desairando sus marcadores y desahogando la presión hacia los costados con un conocimiento del juego excepcional.

Macnelly retomó el liderazgo del ejército verdolaga

Las tormentas pasan y esta no fue la excepción. Pero Alianza Petrolera reculó en la presión sin querer perder el control del partido, le hizo una jaula a Macnelly Torres. Cerró el espacio entre líneas con sus dos defensores centrales y sus dos volantes centrales. No importa si los costados quedaban desprotegidos en los mano a mano: el 10 no recibiría cómodo. Reinaldo Rueda reaccionó y empezó a utilizar las bandas. Marlos Moreno y Yimmi Chará empezaron a darle amplitud a los ataques con el fin de sacar ventaja y con ello obligar a Alianza a descubrir su centro del campo, pero no hubo caso. Perdieron los duelos.

Es un muy buen entrenador Rueda, y no se descubre nada con esta afirmación, pero vale reconocerlo porque acá rompió el partido para siempre. Envió a Chará a abandonar su posición en una contraorden, pero cuando un entrenador tiene ascendencia, se le obedece. Así que el extremo se fue al centro y explotó el mediocampo de Alianza Petrolera. Empezó a darle una altura más al ataque posicional de Nacional. Allí, ayudó a Macnelly en la descarga y a crear líneas de pase generalmente para Sebastián Pérez que custodiaba la base con Alexander Mejía. No hubo manera de evitar la sobrecarga de paredes, pases filtrados y juego en espacio reducido, porque el diez empezó a crear, entró en ritmo y como es distinto, hizo la diferencia. A los jugadores de su categoría hay que propiciarles las condiciones adecuadas y ellos estarán a la altura. Allí estaba la clave y en el segundo tiempo se iba a exagerar. Mención especial para Farid Díaz que ventiló la banda izquierda ante el repliegue interior de Alianza para suturar las heridas de la explosión. También cabe destacar la labor de Henríquez que en la salida de balón puso dos pelotas magistrales: una al espacio y otra al pie, que demostraron una técnica envidiable para un 6.

En el segundo tiempo Rueda envió el mensaje de llevar la variante hasta las últimas consecuencias. Alex Mejía, de partido irregular y que solo se le vio plenamente cómodo con Bernal a su lado, se quedó en la base protegiendo el centro del campo, y de ahí en más, fue un festival de ocupación de espacios y pases entre líneas, descargas de primera y un juego de alto nivel técnico en el que sobresalieron Sebastián Pérez, Yimmi Chara y Macnelly Torres. El gol de Duque es arte. El diez barranquillero basculó mucho en ataque para liberar a Sebastián (y a Alex Mejía) de la generación y ubicar al volante antioqueño entre líneas. Hubo un entendimiento interesante entre los dos y una sociedad complementaria que puede dar que hablar.

¿Podrá Sebastián Pérez soportar este nivel y mejorar sus costuras?

La incógnita con Sebastián es si va a lograr pasar del preciosismo, del disfrute, del hedonismo al arte, al talento al servicio de una idea. Cuando lo hace, hay magia porque está muy bien acompañado y puede brillar y hacer brillar. Pero para que Sebastián sea fijo, debe añadirle un toque más de intensidad a la fase defensiva, porque cuando sale sin convicción a la presión, lo sufre Alex Mejía, ante todo si delante está un físicamente diezmado Macnelly que a estas alturas mide sus intervenciones sin la pelota y hay que hacer un esfuerzo físico extra para ayudarle.

El jugador más importante y que determinó el partido para los locales fue Chará. Hizo un gran trabajo sucio para Mac, durante gran parte del partido en ataque y, por momentos, en defensa. Incansable y trabajador pero con desparpajo y engaño, acompañado de técnica para el pase y la conducción. Un muy buen futbolista. En el debe del líder de la Liga, tiendo a pensar que con Sebastián, Alex queda más expuesto. Bernal tiene un posicionamiento táctico de ladero, más laborioso y agresivo y esto da más consistencia a un mediocampo que ante una exigencia más alta física y creativa, puede sufrir.

En los visitantes, Felipe Aguilar. Imperial partido del central paisa que se erigió como la figura de Alianza y en el podio del partido. Domina muchos registros del defensor central. El equipo aspirante estuvo a la altura. Rafael Carrascal mostró cualidades magníficas con la pelota y además logró ser un complemento perfecto con Víctor Castillo. Mateo Fígoli y Juan Pablo Nieto hicieron un partido interesante, mucho más en el arranque furioso del visitante dando tiempo dentro del ritmo elevado que propuso Óscar Upegui. Alianza demostró acople táctico y un buen funcionamiento además de valentía y agresividad, pero la palabra del Rey ejerce sombra sobre todas las cosas.

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