La figura del centro del campo de Independiente Santa Fe se apropió de otro dibujo posterior a la lesión del crack argentino. El sistema es el mismo, pero Gerardo Pelusso adoptó la estructura del 4-4-1-1 por encima del 4-3-1-2 de antaño. En parte, por obligación; por otro lugar, no terminaba de sentirse cómodo en defensa posicional sin Daniel Torres. Era un vaivén defensivo.

Como Santa Fe no sabía defender hacia atrás y no podía robar adelante, Pelusso decidió en apostar por Yeison Gordillo y Sebastián Salazar en el doble pivote, dos perfiles de centrocampistas complementarios. Aquí el cuadro cardenal pasó a moverse más y a utilizar menos la fase de repliegue, a diferencia de Costas, para dominar una fase del juego: transición ataque-defensa. Gordillo guardando la posición y Salazar ofreciendo ayudas hacen de Santa Fe un equipo suelto en fase ofensiva por la confianza que opositan sobre sus atacantes. Y Santa Fe se da el gusto con Gordillo, además, de poder recuperar tras pérdida por su técnica defensiva e inteligencia escalonando.

La mayoría ha elevado su rendimiento gracias a la química del doble pivote, en especial Seijas

La presencia de dos centrocampistas nominales es la razón del nivel actual de Seijas en sus acciones. Con un ritmo muy alto después de la Copa América, Luis Manuel viene creando más, ejecutando veloz y generando superioridades. Una papeleta desconocida por el venezolano. Seijas tiene libertades que no tenía el semestre pasado y por culpa de Salazar en la atención de las coberturas.

El otro volante del cuatro en el mediocampo, Juan Daniel Roa, quien corre por tres futbolistas, recorre menos metros debido a que Gordillo, el pivote derecho, suma robos en zonas altas por su voracidad en el choque cuando sale de posición. En este contexto, ante un Independiente de Avellaneda con los mediapuntas cerrados, Santa Fe continuará los ataques con la ventaja del dos contra uno en la derecha y la oportunidad del cambio de orientación hacia la izquierda del decente pie de Gordillo en búsqueda de Balanta. Santa Fe tiene recursos para ir arriba, tanto por sistema como por futbolistas –Mina y Meza, seguros a campo abierto–.

Gordillo y Salazar hacen del rojo coherente

Determinante el uruguayo Gerardo Pelusso desde la pizarra para hacer de Santa Fe hoy un colectivo delimitado, cuando hasta hace cinco meses era pragmático. No sabíamos qué esperar de la tiza del argentino Gustavo Costas, aunque Daniel Torres lo permitiera entre esa irrealidad por su calidad defensiva. A 29 de octubre, Santa Fe reclama lo que pide. Ya sabemos qué ver al sentarnos frente a la televisión. En gran parte, por la pareja de mediocentros.

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