Contratar a Daniel Torres significó para Independiente Medellín, desde un primer análisis, considerables mejoras en su posición de mediocentro posicional, debido a que los últimos en ocupar dicha plaza habían sido Julián Guillermo Rojas, Jherson Córdoba y Didier Moreno, futbolistas con una capacidad distributiva aceptable (o insuficiente en el caso de alguno) para un proyecto tan importante. Sin embargo, a Daniel Torres sí se le respetó su capacidad distributiva y su fútbol desde la dirección, pero en un rol de segundo pivote. Es decir, Leonel Álvarez le asignó el papel del centrocampista de vuelo, de dos áreas, y no le encargó la base de la jugada. Torres puede estar presente en el principio de la jugada treinta minutos hasta cuando su físico va cediendo y pide que actúe con cautela. En ese preciso momento deja de ser Daniel Torres.

Tanto es así que el mejor Independiente Medellín de Leonel Álvarez se compone con Daniel Torres en la base de la jugada. Christian Marrugo y Hernán Hechalar a distintas alturas tanto en vertical como en horizontal lo maquillan. Torres abajo y cargadito a la izquierda, Marrugo adelante y centrado, y Hechalar arriba y sobre la derecha. El escenario idóneo para potenciar a los tres futbolistas: el pase entre líneas de Torres a Marrugo, el cartagenero conduce, levanta la cabeza y suelta el balón para la diagonal fuera-dentro trazada por Hechalar. Este verdadero DIM lo hemos observado escasos minutos en el último mes por dos razones. La lesión del argentino, que sufrió recaída, es una de ellas; la otra, el cometido de Torres en un sistema ofensivo que cuenta con los cuatro atacantes más los dos laterales.

Pese a todo lo relacionado a su ubicación, Daniel Torres destaca por calidad

Ocupar la posición de pivote único no está entre las órdenes de Leonel Álvarez, pues el mismo entrenador reconoce analíticamente que, salvo Marrugo, son los únicos pases del equipo. Y sin esos pases, que no los daría tampoco la Goma Hernández, Independiente Medellín se encomendaría al vértigo total. Jugadores como Angulo, Pajoy y Burbano, quienes tendrán más minutos por las lesiones de Hechalar y Arias, necesitan ventajas como pausa en ataque organizado, porque si no se erigen a una fase del juego que no entra en las prestaciones de Leonel: transición ofensiva. Salvo que los recién citados se tomen confianza con balón y en crear sociedades en el juego de posesión, no estaremos ante el Independiente Medellín de las contrataciones y del codiciado ‘Daniel Torres cardenal’.

Pensado en un futuro, no convendría la reconversión de Daniel Torres en el marco de la Selección Colombia. Es el mediocentro ideal que esperan hace unos varios años para adueñarse de su posición natural. A ver cómo progresa la transformación. Es el ancla. No el discurso futbolístico.

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