Nacional llegó a su pico de rendimiento más alto en el torneo frente a Boyacá Chicó y Jaguares de Córdoba. Sin Macnelly Torres, el equipo había conseguido desequilibrar gracias a la velocidad que se generaba por los toques de primera intención y los movimientos veloces de los jugadores de ataque. Frente a Junior, los dirigidos por Reinaldo Rueda tenían la oportunidad de consolidar su clasificación a los playoffs y de mostrar que su buen rendimiento también podía verse en cancha frente a un conjunto que aparecía en la tercera posición de la Liga Águila.

Ambos equipos dejaron claro lo que querían desde que Luis Sánchez pitó el inicio del partido. La presión fue clave porque con ello los delanteros y los volantes de Junior intentaron incomodar a los centrales y a los volantes de primera línea de Nacional. Así fue como el elenco tiburón trató de acercarse al arco de Armani pero estuvo falto de creatividad. Sin Barrera y sin Ortega, los barranquilleros tenían que saltarse el eslabón de conexión central, el que le daba sentido a los ataques.

Debe sumarse aquí que Cuéllar estuvo impreciso y eso se notó en el funcionamiento general de Junior

Los verdolagas aplicaron la misma estrategia de sus rivales. Marlos Moreno y, sobre todo, Yimmi Chará y Alejandro Guerra presionaron a Cuéllar y a Celis, recuperaron balones y comenzaron a dominar el encuentro. Aquí debemos tener en cuenta dos cosas. La primera es que Nacional comenzó a aplicar velocidad y precisión en la entrega y en los movimientos de sus jugadores de ataque. La segunda es que había mucho espacio entre los volantes y los defensores, cosa que sumada a lo primero, hacía que los centrales tuvieran que salir a marcar, dejaran espacios y siempre apareciera alguno de los delanteros verdolagas a sus espaldas.

El equipo de Reinaldo Rueda fue arrollador y le anotó cuatro goles a Junior en la primera mitad. El trabajo de Duque también fue fundamental porque se tiraba unos metros hacia atrás, pivoteaba y corría. Todos las acciones que realizaba tenían sentido porque favorecían la rápida circulación del balón en la zona defensiva del rival. En el primer gol, Jefferson tiró una pared con Alejandro Guerra que desacomodó a un Andrés Felipe Correa que al final solo pudo ver como el jugador de la camiseta número 9 abrió el marcador.

Sebastián Pérez completó 56 pases en el partido, el 92,9% de los que intentó

Otra de las cosas que hay que destacar del partido de Nacional en Barranquilla es el orden que predominó durante los 92 minutos en los que se jugó. El equipo ocupó espacios y cerró las líneas de pase del rival. Ni siquiera con la entrada de Barrera en el segundo tiempo, Junior pudo ser claro. Al equipo local le costó mucho producir porque el cuadro antioqueño no ofreció ventajas.

Nacional llegó a 33 puntos y galopa a rienda suelta hacia la clasificación gracias al buen trabajo colectivo que ha mostrado en los últimos encuentros. Esto se ve potenciado por el buen nivel individual de Alejandro Guerra, Yimmi Chará, Marlos Moreno y Sebastián Pérez, entre otros. Por su parte, Junior volvió a caer goleado y Alexis tendrá que trabajar para que el equipo vuelva a mostrar un rendimiento similar al del equipo que venció hace ya un buen tiempo al Deportivo Cali.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *