Luego de desmoronarse en el segundo tiempo en el Alfonso López, América de Cali se presentaría ante Leones en el Pascual Guerrero con Lucumí, Ayron del Valle, Restrepo y Morantes como guía en medio de alta mar. Los de Urabá contemplaron que el foco de luz que orientaba al América era Néider y lo aislaron casi todo el primer tiempo del tal forma que hizo ver congestionado el juego de los rojos.

Álvaro Hernández, entrenador de Leones, tuvo una lectura previa fabulosa para limitar el juego del rival. Partió de un 4-2-3-1 el cual obturó líneas de pase por el carril central. Desconectó las sociedades con Néider ubicando en el doble pivote a Suárez-Cantillo. Rodríguez encima de Restrepo y una pareja de centrales conformada por Uribe-Muriel que asfixiaba las recepciones de los delanteros rojos entre líneas, evitándoles girar.

Alberto Suárez saltó al terreno con una formación peculiar, pues Hernández-Lucumí eran los escuderos de Restrepo. Los laterales fueron Subero y Andrés Rivera. La pareja de centrales Córdoba y Canosa. Como enganche Néider y en el frente de ataque Farías y Ayron del Valle –depredador de área–. Un 4-3-1-2 en el cual los interiores eran dos jugadores distintos, otorgando riqueza a un sistema todavía en construcción.

America vs Leones - Football tactics and formations

Néider fue obligado a recibir atrás y América perdió creatividad

Evitar que Morantes recibiera por dentro y de cara fue un comportamiento que priorizó Leones desde el pitazo inicial. Cantillo, Suárez o Rodríguez activaron su radar defensivo para paliar cualquier acción que el volante cerebro quisiera realizar en campo rival. Como no lograba recibir, Néider vino a buscar el balón a su propio campo, pero su influencia desde esa zona era mínima, lo que le restaba sustancia a la elaboración y hacía ver a los suyos atragantados en salida. Sin poder progresar con balón y ser profundos, cayeron en la trampa del envío largo al que la zaga de Leones respondió sin complicaciones. Además, quien debía distribuir y marcar el ritmo –Restrepo– estuvo impreciso y débil en la faceta de la gestación.

Leones fue aplicado, compacto y supo interpretar el plan de forma correcta en la primera mitad

Leones no pisaba área del Peto Rodríguez, pero tampoco sufría ante un América de opaco primer tiempo. El resultado, sin embargo, sufriría una transformación tras un tiro de esquina en corto que recogió John Sánchez para luego clavarla en el ángulo superior izquierdo del arco norte ante la complacencia de los jugadores americanos. La desventaja producía mayor desconcierto en los locales que, no obstante, a poco de terminarse la primera mitad encontraron oxígeno en la circulación con los apoyos de Farías y las inserciones de Lucumí por dentro que derivaron en el gol de la igualdad del siempre goleador Ayron del Valle.

Ayron del Valle tiene una capacidad innata para llegar a gol

Parece normal que el equipo de Suárez deba tomar una siesta en alguno de los dos actos que contempla un partido de fútbol. Lo hizo en el segundo tiempo ante Bucaramanga y recurrió en ello ante Leones. Tras el descanso salió de forma arrolladora y, a poco de iniciarse la segunda mitad, logró el 2-1 tras un desborde de Subero –habilitado por Lucumí– para que Ayron del Valle rematara de cabeza casi debajo del arco. Sin duda es Ayron un delantero contundente, dulce para el gol, que siempre está bien posicionado y al que la visión para llegar al gol no le falta.

Leones, tras sufrir el impacto de forma inmediata, quiso reaccionar. Pasó de su 4-2-3-1 inicial a configurar un 4-4-2 que permitiera tener más presencia en ataque, pero la posibilidad estuvo lejos de cicatrizar debido a que no tuvo argumentos suficientes para romper líneas de presión y desbordar. Sobre el final, los de Turbo salieron a procurar situaciones forzadas de gol quedando expuestos en defensa y dejando espacios que aprovecharon un Lucumí explosivo e inteligente, sumado a un Farías dominante, para que luego Ayron sentenciara con su poder anotador.

El 3-0 aniquiló cualquier intención de Leones y le dejó con los brazos cruzados. Impávido. América logra una victoria crucial frente a un rival directo luego de sellar un partido horroroso de visitante. Los escarlatas siguen consolidando un sistema y estilo de juego compartidos por un técnico que crea confianza, seguridad y convencimiento, factores claves en la instancia final en la que ya están con medio cuerpo adentro y en la que deben de evitar errores para contener la aparición del sufrimiento.

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