En la región de Friuli – Venezia Giulia el partido estuvo descompensado desde inicio por el talento y la magnífica pegada de Balotelli. El equipo de Mihajlović dominaba sin poseer mucho control de pelota. Las posesiones de Milan eran cortas e intrascendentes por lo que Montolivo, quien mandaba en el juego, decidió hacer las cosas a su manera: cambios de orientación y juego en largo cuando se desprendían los interiores –Bonaventura y de Jong–, más pelotazos al tentador Balotelli que hacía buen uso de su prominente físico para asentarse en campo rival y mantener la pelota lejos del arco de Diego López.

Bacca se siente más cómodo jugando con Luiz Adriano

Carlos Bacca fue transparente para los pocos avances que tuvo Milan. Todos los flashes iban con un Mario que andaba en su noche. El delantero colombiano salía de su posición de nueve para tirar apoyos, pero se estrellaba con Balotelli. La presencia de Mario le resta contacto y presencia en el juego a Bacca, la interacción con Honda se reduce completamente porque el juego se hace directo y vertical a Balotelli. La zona del 9 queda ocupada y no hay quien lance el desmarque de ruptura, pues lo del porteño es entrar en el panorama amplio del juego.

Cristian marcó de cabeza el 0-3

En función defensiva el Milan no ofreció espacios y se mostró sólido en los últimos metros donde dominó Alessio Romagnoli y Cristian Zapata. Ni Théréau ni Di Natale lograron zafarse del férreo marcaje de los centrales de Milán que mandaron en todas las facetas del juego. Cristian viene mostrando rapidez para ir a los cierres, anticipación a las jugadas y, sobre todo, está transmitiendo seguridad. A pesar de que la línea de defensas está en buena forma; la capacidad de recuperación de los mediocampistas es poca y en el retroceso no hay coordinación, generando espacios al rival o, en su defecto, goles.

Duván Zapata lleva 2 partidos consecutivos marcando

Duván Zapata entró al campo en el momento más complicado para su equipo -0-3 abajo-. Acabó con la comodidad de su rival inmediatamente. Obligó a un cambio táctico que debilitó el sistema defensivo: Davide Calabria –lateral derecho– estaba con molestias físicas por lo que Siniša vio necesario el ingreso de Alex. El central brasileño pasó a ser pareja de Romagnoli y Cristian a jugar en la posición de Calabria. El Milan perdió la compostura y Udinese marcó en ofensiva a los centrales de Mihajlović –Théréau distrayendo a Alessio y Di Natale a Alex– presionando alto y obstruyendo la salida a Montolivo como intento de contra. Por su parte, Duván se movió siempre desde la izquierda hacia al centro para aguantar de espaldas al arco –tarea nada complicada, su físico le permite salir victorioso en este tipo de duelos–, entregaba de primera o espera al receptor mejor ubicado y tiraba una ruptura corta a la espalda de Cristian. El exjugador de Napoli fue importante para descontar y poner contra las cuerdas a su rival y, de cara a lo que viene, puede ser una pieza clave si se aprovecha de Duván su capacidad en el juego aéreo, girar en el área con facilidad y/o caer al espacio.

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