Pese a que Antonio Mohamed aterrizó ya hace siete meses en Monterrey, aún no ha conseguido encontrar una estructura que le permita competir semana a semana en la Liga MX. Uno de los principales problemas a los que se ha enfrentado el Turco ha sido la falta de una figura que sujete su mediocampo para evitar que su equipo se desangre en transición defensiva. La llegada de Walter Gargano no ha supuesto un plus en este aspecto y el estratega argentino se ha visto obligado a probar una serie de medidas en pos de paliar dicho déficit. Casi todas encuentran un nombre en común: John Stefan Medina. La primera de ellas fue cambiar la actitud defensiva de los dos centrales de Monterrey. En partidos como contra Atlas, ya fuera Medina o Mier, daban 10 pasos hacía el frente tratando de corregir lo que pasaba detrás de Gargano. La idea demandaba horas de trabajo para poder ser ejecutada con precisión. El experimento colapsó cuando los atacantes de Pachuca desmontaron todo el sistema defensivo regio con una facilidad preocupante. Ante eso, hizo su aparición la defensa conformada por tres centrales, donde Medina fungía de líbero. Con el juvenil Montes y Ricardo Osorio protegiendo su espalda, Stefan gozó de libertad para salir a tapar todos los focos de peligro que se suscitaban en zona de mediocentros. Ante Veracruz, el defensor antioqueño firmó una primera media primorosa abortando todos y cada uno de los intentos de salida de Julio Furch y compañía. Inspiradísimo metiendo el pie, mostrando una gran lectura para decidir cuando y donde ir, Medina llegó a todos lados para taponar. Su actuación fue la base para que Gargano influyera en la salida de balón rival, y para que Pabón, Cardona y Rogelio Funes Mori se recrearan con los espacios.

No obstante, el propio Furch comenzó a machacar a Montes y Mohamed se vio obligado a reestructurar su línea defensiva, mandando a Medina como marcador derecho para enfrentarse al espigado delantero de Veracruz. Como viene siendo habitual desde su llegada a la liga mexicana, Stefan sufre cada vez que tiene que jugar cerca de su portero y la prueba diseñada por el Turco, volvió a fallar. Tomando nota de ello, y con el fichaje sobre la hora de José María Basanta, Medina apareció como mediocentro puro en el último empate frente a Cruz Azul. Su actuación volvió a gustar, permitiendo que la transición defensiva de Rayados ganara mucho empaque. Con el clásico regio en el horizonte, la apuesta por Medina como mediocampista no parece mala opción para potenciar algunas virtudes y ocultar sus defectos. Además de lo antes descrito, el internacional colombiano sigue siendo un activo importante en la salida de balón de su equipo. Su calidad como pasador siempre ha quedado manifestada en tierras aztecas y Mohamed trabaja semana a semana para mejorar esta fase de los partidos. Por otro lado, jugar como mediocentro le concede una influencia mayor en el desarrollo del juego. Considerando la abrumadora personalidad del jugador, parece ser una noticia positiva para su confianza. Finalmente, y como ha quedado descrito arriba, alejarlo de su área pequeña y de las disputas constantes con los delanteros rivales, puede significar que Stefan Medina rompa definitivamente en México como el futbolista que llegó a dominar la liga colombiana.

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