Independiente Medellín se ha caracterizado a lo largo del presente año y parte del anterior en poseer grandes soluciones en fase ofensiva. No hablamos de recursos, pues el equipo siempre pecó de un sistema que propiciara ventajas en el último cuarto de cancha. Ahora, con la llegada de Daniel Torres, los dirigidos por Leonel Álvarez ven con otros ojos a sus atacantes. Gente como Hernán Hechalar, Christian Marrugo y Juan Fernando Caicedo se centran exclusivamente en lo que mejor hacen, y no en perder calidad por realizar más cosas. El DIM tiene pases. En su mayoría procedentes de Torres.

El DIM se reforzó en un puesto ineludible

Algo que ha ganado sí o sí el DIM es naturalidad en los primeros compases. Antes el DIM se veía obligado a salir a partir de Jherson Córdoba, John Hernández o Didier Moreno. Daniel Torres palió esa falta de creatividad y sutileza desde el primer pase. Es su esencia como futbolista ser la base de la jugada y repartir ventajas. Leonel Álvarez sabe de la clase de jugador que tiene y le encomendó su sistema. Torres tiene la libertad de buscar, llevar o lanzar el balón donde quiera y posteriormente acompañar. Esto habla de las comodidades que le brinda el sistema para llevar a cabo su función. Hace muchas más cosas y a gran nivel.

A partir de cómo influye en el juego y con qué frecuencia, pasemos a lo importante: los pases de Daniel Torres. Sus dos grandes virtudes en este modo de juego son el pase entre líneas y el pase diagonal. Aquí hay un grupo y un futbolista particular beneficiario. Hablamos de los atacantes y Frank Fabra respectivamente. Vamos por partes.

Para el DIM es una fortuna contar con el pase entre líneas. Esto representa una superioridad preparativa en clave Liga Águila. Ningún otro equipo, salvo Junior o Alianza Petrolera, cuentan con un mediocentro de este calibre. Ante defensas cerradas, el ataque posicional puede dirigirse a Daniel Torres. ¿Por qué? Porque su toque posee la tensión y dirección suficiente para superar mínimo una línea y máximo dos líneas de presión. El asunto es que los atacantes poderosos no aprovechan la virtud del bogotano abriendo defensas por deficiencia en los controles. Marrugo es el único capacitado en recibir el balón gracias a su buen primer control. De resto, quizá Caicedo o Rodríguez descargando de espalda para activar a los mediapuntas de cara, no privilegian este gesto técnico.

Además de ser muy tensionados, son con mucho sentido

La otra variante técnica es el pase diagonal. Aquí el DIM aún depende de Daniel Torres, pero Frank Fabra lo hace útil a través de su profundidad. Fabra es un lateral largo y ancho que castiga generalmente recibiendo por fuera y subiendo o entrando. Evidentemente, Torres oxigena el ataque del DIM cuando éste agudiza en reconocimiento del ex-Deportivo Cali. El Independiente Medellín afila sistema y estilo.

One comment

  1. Ricky, sabes lo que pienso del presente de Torres. Esos pases tensionados que viene mostrando, ahora más que nunca, tienen una doble interpretación. Se ha dicho que a Pekerman no le gusta su forma de pasar el balón. Es cierto que a sus receptores (Caicedo, Rodríguez, el mismo Hechalar) les están costando los controles en un tiempo. Y entonces uno se pregunta si la interpretación de Pekerman es acertada, es decir, que Torres es impreciso en la entrega, o si el problema es de los delanteros.

    También sabes cuál es mi posición al respecto. Es que Torres sí ha tenido compañeros con buen juego de espaldas que sacan máximo provecho de su pase vertical. Martínez Borja o Wilder Medina, sin ir tan lejos. Y el paso de ellos por Santa Fe conincidió con un Torres menos organizador al actual, pero muchísimo más determinante.

    Celebro cada palabra de tu artículo. Torres cambió las maneras del DIM y eso queda más que claro al leerte.

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