Hubo 24 situaciones de gol en el clásico de la capital: estadística tan espectacular como lo fue el encuentro. De Gerardo Pelusso era de esperar un partido calculado hasta el menor detalle. Era Rubén Israel, por su parte, el llamado a aceptar la invitación a competir. Y a pesar de ser debutante, Israel supo competir con creces.

Millonarios tomó todas las precauciones del caso para enfrentar a Santa Fe. Por derecha, Stiven Vega contuvo en todo momento las escapadas de Juan Daniel Roa. Por izquierda, Fabián Vargas fue el encargado de disociar a Sergio Otálvaro de Yulián Anchico. Así las cosas, Santa Fe se vio maniatado, incapaz de liberar su frenesí.

El regreso de Elkin Blanco le vino muy bien a Fabián Vargas

También hubo tiempo para proponer. La sorpresa en el mediocampo fue la inclusión de Elkin Blanco, llamado a librar a Fabián Vargas de sostener el retroceso del equipo. Para Vargas fue un renacer. Como en tiempos de Juan Manuel Lillo, Vargas vuelve a estar a cargo de dar sentido a la posesión del balón.

Hubo declaración de intenciones en Bogotá. Rubén Israel quiere el balón. Mientras Fabián Vargas vuelva a ser Fabián Vargas, Israel tendrá una preocupación menos.

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