Cuando hablamos de un equipo capaz de mantener el balón, hablamos de posesión. Pero si hablamos de un equipo que mantiene el balón con el fin de hallar posteriormente a sus jugadores más desequilibrantes en una situación ventajosa, hablamos de posesión con calidad. Cuando Santa Fe encuentra a Omar Pérez cerca del área contraria o a Wilson Morelo con espacio para correr, la posesión es inmejorable.

A partir de una presión asfixiante, Liga de Loja complicó la posesión de Santa Fe. Al equipo de Gerardo Pelusso se le vio incómodo en los primeros minutos al momento de sacar limpiamente el balón. Fue el típico escenario en el cual Omar Pérez retrocede unos metros para apagar incendios. La noticia no era del todo mala, pues es bien sabido que desde ahí, Pérez es capaz de nutrir a sus delanteros. Y a pesar de que Pérez lograba hacerle llegar el balón a Morelo, la situación no acarreaba peligro. Si bien Morelo ataca la pierna mala de su marcador, Robinson Requene es hábil con ambas piernas.

El ingreso de Cummings fue clave para Santa Fe

Las cara ofensiva de Santa Fe mejoró, paradójicamente, con el ingreso de un central. Es cierto que el cambio fue motivado por la inferioridad de Villarraga por izquierda, pero también es cierto que el juego directo de Harold Cummings liberó a Omar Pérez de la gestación de la jugada. La solución para el Omar Pérez plagado de responsabilidad es, entonces, una mejor salida de balón. Por fortuna para Gerardo Pelusso, Harold Cummings y Carlos Valdés representan un verdadero abanico de posibilidades.

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