El equipo de Hernán Lisi no es muy creativo, ni en su estilo con la pelota prima el juego horizontal cuando se quiere atacar. Las transiciones son cortas y veloces. El éxito “matecaña” radica en el desborde del extremo izquierdo Sinisterra  -a pierna cambiada- quien saca ventaja en el uno contra uno y enfoca su buen centro con pelota en movimiento para Leonardo Castro.

La competitividad evidencia cada vez más las falencias de Real Cartagena en el torneo Águila. Esta vez, fue Deportivo Pereira quien habiendo realizado la radiografía del equipo heroico, notó la inestabilidad en la columna vertebral de los cartageneros. El matecaña decidió poner todo el peso ofensivo en el sector derecho, el que defienden Hector Murillo y Humberto Mendoza. El análisis fue perfecto. Carlos Sinisterra acabaría siendo el hombre del partido, aprovechando cada error de la dormida y descompuesta defensa cartagenera. Además, Fernando Cárdenas sacó provecho de las pocas coberturas que ofrecen en defensa los mediocentros defensivos de Real Cartagena. El espacio por cubrir es superior a la capacidad de robo con la que cuentan Carrillo y Umaña.

Deportivo Pereira mantuvo la tercera posición y Real Cartagena, la quinta

La desarmonía para atacar es otro de los aspectos negativos que deja Real Cartagena, hoy, el equipo cartagenero ofrece más dudas que soluciones. Y el sueño de regresar a la primera división no se logra, entre tantas cosas, sin competencia.

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