Después de cinco años, México vuelve a tener un representante en la final de la Copa Libertadores. De la mano de Damm, Aquino, Pizarro y Gignac, Tigres eliminó a Internacional en “El Volcán” de la ciudad de Monterrey. El equipo mexicano anuló a los volantes de segunda línea rivales, aprovechó las ventajas que ofrecieron los laterales y se vio beneficiado de la calidad técnica de sus jugadores.

Tigres es el tercer equipo mexicano en jugar la final de la Copa Libertadores

Tigres saltó al campo en un 4-4-2 en el que aparecían Egidio Arévalo Ríos y Guido Pizarro, el mediocentro que se inventó Ferretti para intentar levantar la Copa Libertadores, en la mitad de la cancha; Jurgen Damm y Javier Aquino, en las bandas; y André-Pierre Gignac y Rafael Sobis, adelante. Por su parte, Internacional estaba organizado en un 4-2-3-1 con Charles Aránguiz y Rodrigo Dourado en el centro, Lisandro López, Andrés D’Alessandro y Valdívia delante de ellos, y arriba, solo, Nilmar.

Durante los primeros minutos el encuentro estuvo muy parejo. A ambos equipos les costó salir del embudo que se formó en la mitad de la cancha. Tigres presionó a los volantes contrarios cuando recibieron el balón después de la línea que divide la cancha e Internacional anticipó los envíos largos de su rival en el tramo inicial del encuentro. Gignac comenzó a hacer lo suyo. El artillero francés comenzó a moverse por todo el frente de ataque y a participar más del juego. Esto permitió que los volantes pudieran proyectarse con mayor frecuencia por las bandas. Y así fue como llegó el gol que destrabó el encuentro. Damm desbordó y envió un centro para Gignac que le ganó en el salto a Ernando y puso el 1-0.

La proyección de Jiménez, que se asoció con Damm, fue fundamental para que Tigres se acercara al arco rival

Durante el resto de la primera mitad, los mexicanos lucieron mejor que el rival. Gignac siguió mostrando su calidad y marcó grandes diferencias con el resto de jugadores que había en la cancha. El francés incomodó a los centrales, apareció en la banda, recibió y mandó balones al área. Sin embargo, lo que terminó de abrir el partido fue el infortunado error de Geferson, que mandó al fondo de su arco el balón.

En la segunda mitad, Tigres dominó a placer. Damm y Aquino hicieron mucho daño por las bandas y allí estuvo la clave del encuentro. Los laterales del equipo visitante vieron como los volantes locales desbordaron, mandaron centros y generaron muchas oportunidades de gol para un equipo que atacó con muchos hombres. Sobis y Gignac buscaban los centros en el área y a ellos se sumó Arévalo Ríos que llegaba desde atrás. Mientras que en Inter, D’Alessandro no logró deshacerse de la presión rival y nunca recibió cómodo, Valdívia jugó muy atrás, Aránguiz no pudo incorporarse de manera eficiente en ningún ataque y Lisandro López sólo apareció en el minuto 88 cuando anotó el gol del descuento.

Los circuitos estuvieron desconectados y desde el banquillo no llegó una solución

Al final el volcán hizo erupción y Tigres jugará con River Plate la Final del torneo continental. Al equipo mexicano le sentaron bien los fichajes que hizo y logró el primer objetivo. De la mano de Gignac, Damm y Aquino, el conjunto que dirige Ferretti tiene la oportunidad inigualable de darle a México su primera Copa Libertadores. El volcán podrá hacer erupción de nuevo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *