La carrera de Guido Pizarro dio un giro significativo durante el primer semestre de 2015. Tras tres torneos con rendimiento irregular en la Liga MX, su vuelta a Lanús parecía consumada. Sin embargo, Pizarro no sólo permaneció en Tigres, sino que se convirtió en una pieza importante para que el equipo felino alcanzara la semifinal de la Copa Libertadores de América. Poco queda de aquel interior que volaba, regateaba y mostraba una clarividencia importante en el último pase; Ricardo Tuca Ferretti lo convirtió en mediocentro y le enseñó todos los secretos del oficio para permitir que todo en su equipo fluya con naturalidad. Dueño total de los primeros pases, Pizarro lee con precisión cuándo tiene que introducirse entre los centrales para crear superioridad en la salida, y cuándo tiene que alejarse para propiciar el espacio para las conducciones del central derecho, Hugo Ayala.

Guido Pizarro ha sido elemental en la superioridad de Tigres

Con la posesión instalada en campo contrario, Tigres buscaba construir los ataques sobre el sector derecho. Jesús Dueñas se movía sin la pelota para que Israel Jiménez y Gerardo Lugo hilvanaran pases hasta atraer la atención del sistema defensivo rival. Si la ventaja surgía por dentro, Rafael Sobis administraba la pelota para que él mismo o el regate de Damián Álvarez en el borde del área izquierda, recogieran los frutos. Si el contrario cerraba con acierto, el equipo regiomontano siempre tenía el pase atrás sobre el círculo central para que Guido reiniciara los ataques filtrando a Sobis en el otro costado, quien descendía escalones y esperaba en posición de interior izquierdo. De esta manera, Tigres fue capaz de dominar muchos partidos durante el semestre anterior.

No obstante, la pausa por la Copa América y la posibilidad de realizar fichajes en este periodo, ha modificado el escenario para que el equipo de Tuca encare la ida de las semifinales. Gignac, Uche, Damm, Aquino, Juninho y J.F. Torres serán las nuevas opciones con las que contara Tigres para la eliminatoria contra Inter. A su vez, la disputa simultánea de la Copa Oro provocará que Jesús Dueñas y Jorge Torres Nilo no estén disponibles para esta fase de la Libertadores. Todo ello conllevará una reconfiguración de las rutinas antes descritas. Por un lado, Egidio Arévalo Ríos y Jürgen Damm se perfilan como las mejores opciones para ocupar las posiciones de segundo centrocampista central y volante derecho. Con el internacional uruguayo en cancha, Pizarro matiza sus comportamientos. Pese a que sigue siendo el jefe de la salida de balón, existe una repartición de espacios en el eje horizontal. Pizarro se descuelga más sobre la banda derecha aunque lejos está de ofrecer los movimientos de Dueñas. La presencia de Damm, sobre la línea de banda, podría involucrar a Israel Jiménez por pasillos interiores, donde Pizarro ofrecería continuidad para que las paredes de Jiménez encuentren un amigo. Por otro lado, la amenaza de Damm al espacio podría presentar al Guido Pizarro más lanzador. La dominante velocidad del volante derecho sería activada con el extraordinario gesto para colar pases que Pizarro lució en Argentina. La inclusión de Gignac en el once, también podría tener impacto en el juego de Pizarro. Como decíamos, Guido ofrece una paleta de golpeos interesante para superar líneas rivales. Si logra conectar con Gignac, el francés pondrá de cara a Rafael Sobis para que el brasileño muestre toda su inteligencia para aprovechar las ventajas en la frontal.

Pizarro podrá alternar sus salidas con Arévalo

En campo propio también habrá matices con respecto a lo que mostró Tigres en fases anteriores. Pizarro hacía de cerebro defensivo en el mediocampo, jugando por detrás de Dueñas y Sobis. El argentino decidía a qué altura había que presionar. Si los adversarios progresaban por fuera, Pizarro identificaba el momento indicado para meterse en el área como un central más. Compartiendo cancha con Arévalo, la figura del centrocampista que fija variará dependiendo del costado donde se encuentre la pelota. Si está en la derecha, Pizarro sale y Arévalo se queda a su espalda; y viceversa si la jugada se desarrolla en el lado opuesto.

La oportunidad que tiene Tigres para entrar en la historia parece única. Nunca un equipo mexicano ha levantado la Copa Libertadores. Ahí estará el mediocentro que se inventó Ferretti para intentar conseguirlo.

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