En disputa por la tercera y cuarta plaza, duelo casi intrascendente, se midieron Perú y Paraguay. Unos primeros cuarenta y cinco minutos que si no es por Reyna hubiesen sido totalmente transparentes. Yordy estiró a los suyos y dotó de espacio y dinámica los ataques peruanos. Sucedió la otra cara de la moneda: no transitaron con la armonía necesaria y la mejora suficiente para empujar a Paraguay hacia Villar. De hecho, es misión imposible empujar el doble pivote paraguayo, que juegan en constante desventaja, por su peaje físico. No fijan y no la tocan. Obstaculizan.

Gareca benefició sistemáticamente el mediocampo edificando desde atrás

Más allá de lo que suponía el enfrentamiento, Gareca no alteró el plan continuista de su etapa: no esconderse. Perú, con el único altibajo del debut ante Brasil, mostró en toda la Copa América que es una selección hecha y derecha y, sobre todo, competitiva en las cuatro fases de juego. Y lo reflejamos una vez más. Demostración repetitiva que, con una estructura sólida e intangible entre Gallese, Zambrano y Ascues, el resto puede tomar su tiempo de prueba y consolidación. Más allá de eso, el sistema de Gareca potencia al mismísimo mediocampo inca, pues cada mediocampista le brinda a su compañero de puesto lo necesario para lucirse y sentirse. Por ejemplo, con Ballón a la espalda de Lobatón, el futbolista de Sporting Cristal no se ve obligado, como en su club, a un trabajo físico de largos recorridos para trasladar el marrón de un campo a otro y, en menor cantidad, de gran oficio para armar la línea más temprano que tarde.

El juego lo ganó Perú encontrando a Carrillo. En ese preciso instante ganaron calidad las transiciones ofensivas. Era dispensable controlarla pronto y descargarla de inmediato para Reyna. El camino lo trazó André. A su físico habitual le añadió el virtuosismo técnico que quizá le cuesta constatar regularmente para integrarse a la titularidad. También porque despojó el arrastre de la medular paraguaya. Un gol inofensivo y una asistencia maradoniana sitúan a Perú, por segunda situación consecutiva, entre los tres mejores de Sudamérica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *