Iniciativa. Difícilmente haya una palabra que se ajuste mejor a lo que viene siendo Chile en esta Copa América. Llevar la iniciativa desde el primer toque, desde la propia área. Es la manera en que Chile se siente dueño de sus circunstancias. Es entonces que Gary Medel y Gonzalo Jara se abren mucho, casi pegados a la cal. Marcelo Díaz se incrusta entre los dos. Arturo Vidal también lo hace de ser necesario, es decir, cuando Edinson Cavani y Diego Rolan nublaban el camino.

Díaz, Aránguiz y el mismo Vidal se alternan la salida chilena

Gary Medel es el menos virtuoso en la salida de balón y recibir apoyos de Mauricio Isla es su salvación. Ante rivales que trabajan sobre él, como lo fue Edinson Cavani, Medel se queda corto. Pero Chile, lejos de ser un equipo que pena en la extracción, goza de soluciones significativas. Gonzalo Jara se atreve a conducir y rompe líneas al hacerlo. Marcelo Díaz tiene un repertorio de pases más que suficiente para un mediocentro responsable de sacar al equipo. Y si no es Díaz, son Vidal o Aránguiz con un pase entre líneas.

La Roja tiene suficientes recursos para exponer una buena salida de balón. Si se ha visto superada en algún primer tiempo, ha corregido en la segunda mitad. La Roja controla desde atrás y, en tiempos de presiones altas y espacios cortos, el suyo es un gesto meritorio y mayúsculo. A quitarse el sombrero.

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