La Selección Colombia, líder del grupo F, conquistó su primer triunfo en un Mundial Femenino luego de imponerse por 2-0 frente al seleccionado francés.

Tras haber conseguido un punto de oro en el debut frente a México, las chicas de Colombia debían medirse frente a una selección francesa que, sin duda alguna, cuenta con un gran número de virtudes, siendo así una de las candidatas a llevarse el título que se disputa en territorio canadiense.

Los primeros minutos fueron difíciles para Colombia

Los primeros minutos en el estadio de Moncton jugaron en contra, las futbolistas francesas lograron plantarse con autoridad en zona perteneciente al combinado patrio. Francia dominó de gran manera las primeras instancias del partido, llegando a generar con gran mando peligro por las bandas, sectores que se vieron notoriamente afectados por constantes ataques. En el mediocampo colombiano llegaron a instalarse cinco jugadoras para intentar destruir y bloquear alianzas entre las mismas delanteras Thiney y Le Sommer, exactamente. En el intento, Colombia buscó disputar un juego bastante defensivo, reforzando a la pareja de centrales (Nataly Arias y Ángela Clavijo) y compactar líneas. Sin embargo, poco funcionó ese soporte, pues las francesas lograban insertarse en zona ofensiva con facilidad y sin dificultades.

Transcurrieron los minutos y la selección colombiana comenzó a buscar asociaciones que de alguna forma conseguían inquietar a la zona defensiva francesa. Leidy Andrade, autora del primer tanto, quien partía desde la banda izquierda, logró incomodar en varias ocasiones, teniendo de igual forma el apoyo de una jugadora y referente como lo es Yoreli. Rincón, mientras tanto, con una espléndida capacidad asociativa, encontró el momento adecuado y preciso para romper líneas, como es costumbre en ella, y filtrar un genial pase que supo aprovechar maravillosamente la delantera bogotana definiendo con calidad.

El deseo de Taborda fue concedido por sus dirigidas y con destellos de toques cortos e inteligentes lograron abrir la cancha y distraer con poderío rotundo al rival.

Por otro lado, la aparición de Diana Ospina en la conducción fue trascendental más de una vez, trabajo que no realiza exactamente ella. Con sutileza supo tomar protagonismo en jugadas individuales que facilitaron la búsqueda de situaciones en ataque. Asimismo, las transiciones rápidas permitieron ver ciertamente la interacción constante que tiene con sus compañeras Rincón y Andrade.

Colombia ha convertido la presión en mandamiento

Entre otros puntos, siempre da de qué hablar la presión categórica que ejercen las colombianas sobre las defensas rivales, dispuestas a pescar algún error que se transforme en oportunidad considerable para dar la sorpresa y convertir.

Para destacar una vez más las combinaciones entre Daniela Montoya y Yoreli Rincón. Uno de los mayores peligros que causa esta selección colombiana parte de esa conexión que contribuye con la salida del balón y la gestación en tres cuartos, respectivamente.

El próximo partido que disputará la tricolor será frente a la Inglaterra, encuentro que se llevará a cabo el próximo 17 de junio en Montreal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *