Bacca conduce con la cabeza agachada y los pasos largos, y la determinación de un huracán … No es animal de observación o de señalizaciones, porque en la fibra de su estirpe hay grabadas jugadas impredecibles que se inhiben si no explotan. Es instinto. A él le basta un guiño: de un compañero, del balón. De Dios.*

*Extracto de Una Clase de Luz

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