Se habla poco del Tolima. Muy al estilo de Alberto Gamero, el pijao de este semestre es un equipo sumamente disciplinado, con gran capacidad de presión. Adelantando a sus extremos y a su mediapunta, suele complicar la salida de rivales de buen juego colectivo, y ante Junior no fue la excepción. El cuadro tiburón encontró bastantes dificultades para la gestación desde atrás, y logró resolverlo parcialmente sólo gracias a la lectura de Cuéllar, a quien Alexis Mendoza colocó por primera vez como mediocentro fijo en la base. De esto también se habla poco: paso a paso, Mendoza comienza a darle más responsabilidad a Gustavo, quien podría ser la base de su proyecto a futuro.

De Cuéllar sí se habla bastante, y es merecido. Ante Tolima puso una actuación notable con una combinación de compostura, técnica y capacidad física, que sorprendentemente ya se está convirtiendo en norma. Se habla bastante (y merecidamente) también de Macnelly Torres y Andrés Ibargüen, quienes a pesar de su poca participación en el encuentro, continúan reiterando su capacidad anonadante de sacar oro de la nada. De hacer diamantes del carbón. Y hace falta hablar, también de los paraguayos de cada equipo: Roberto Ovelar y Joel Silva. El primero fue, quizá, el jugador más importante para el trámite de Junior con sus recepciones de espalda y su retención de balón; y el segundo, con dos atajadas indescriptibles, mantuvo vivas las esperanzas del Tolima.

Con un gol al minuto 88’, Tolima rescató un empate merecido

A pesar de haber abierto el marcador en el primer tiempo con una buena jugada preparada a balón parado que definió Jorge Aguirre, Junior nunca se vio superior al cuadro de Gamero en el calor del Metropolitano. El juego le otorgó al tiburón dos oportunidades clarísimas que éste no logró aprovechar ante la destreza del portero rival. Tras la salida de Cuéllar por problemas físicos, el cuadro rojiblanco comenzó a desmoronarse por el medio ante una intensa presión que culminó con un gol de Isaac Arias a dos minutos del final del tiempo reglamentario. El punto equitativo, finalmente, presentó un saldo justo para dos equipos que, a pesar de su similitud en cuanto a nivel, se encuentran en predicamentos bastante distintos gracias a la naturaleza de la tabla del Fútbol Profesional Colombiano.


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