La posición en la que un jugador se desenvuelve en el campo puede ser más determinante en su juego de lo que podríamos creer. Hay unos que se adaptan fácilmente a las necesidades -o caprichos- de sus técnicos, pero hay otros que en definitiva les cuesta mucho más, a lo mejor, ni logran hacerlo. Yesus Cabrera padeció de ese mal, no tuvo buenos minutos a principio de temporada, sus habilidades técnicas y lectura de juego no podía presumirlas, pero desde que Jhon Jairo López, técnico de Real Cartagena, se diera cuenta que armar el equipo para él iba a proporcionar más oportunidades de marcar y opciones para ganar, el rendimiento individual del ‘10’ creció, y por ende, el nivel de sus compañeros fue en aumento.

Yesus fallaba muchísimo en consideración del número de pelotas que recibía

A principio de temporada con López, Yesus estuvo como volante por derecha e izquierda en un esquema de 4-4-2 en el que ocasionalmente acompañó en ataque a Wilmer Parra Cadena como mediapunta. Le costó adaptarse a un estilo directo. Las transiciones eran cortas, entre dos a tres toques y caían como rayos al área rival. El juego fluía por los laterales y a pesar de que Yesus arrancaba por fuera no existía el deseado contacto con el balón. En esa labor de encarar hacia afuera y lanzar centros en movimiento, Cabrera lució incómodo y su cuerpo lo transmitía; debía desprender la pelota de sus botas lo más rápido posible, la imprecisión se hizo constante. Yesus no estaba acostumbrado a ello.

J.J. López obligaba a sus jugadores a ser intensos desde muy temprano en los partidos

Real Cartagena obtenía el pico de su fútbol en los primeros 30 minutos, pero el desgaste físico le llevaba a rifar los partidos. El equipo solía producir opciones de abrir el marcador y ampliarlo en la primera mitad, aunque el desequilibrio en el centro del campo hacía de Real un equipo bipolar. Las espaldas de Amilkar Henríquez y Umaña eran fácilmente vulneradas, la ausencia de apoyos de sus volantes externos más el desorden táctico generaba nerviosismo, contagiando a los defensores que poca seguridad transmitían.

Medina ha brindado calidad a la plantilla y competencia entre Parra y Echeverri

López realizó algunos cambios sistemáticos y el manejo de la pelota se vio notablemente mejorado. Unas piezas se modificaron por otras, hubo un ensamble distinto que generó mayor confianza y alteró la actitud del mejor jugador cartagenero. Yesus Cabrera. Ahora como organizador de juego y respaldado por jugadores de buen pie como Jairo Umaña y Xavier González ha mostrado una mejor versión de su resplandeciente fútbol. Cabrera goza jugando detrás de Parra Cadena y Medina. Los delanteros disfrutan, las pelotas que les lanza Yesus son golosinas.

Agrupar a los jugadores de mejor pie alrededor de Yesus Cabrera ha potenciado el colectivo

El dibujo táctico 4-3-1-2, que tiene como sostén a Amilkar e interiores a Umaña y González, ha brindado una leve mejora en lo defensivo. Henríquez se siente amparado con Jairo y Xavier aunque el retroceso de estos tampoco sea fluido, les cuesta bastante regresar a cubrir los espacios cedidos cuando atacan en estático. Yesus es la clave y la piedra angular de un equipo que ha venido evolucionando en su juego. Cabrera es el jugador más técnico y talentoso que tiene Real Cartagena, sus fintas en media baldosa y efectivos regates hacen de él un jugador impredecible con el cuero pegado a las botas. Yesus además cuenta ahora con un panorama amplio, al frente, Medina revolviendo la defensa rival y tirando desmarques que generan el espacio propicio para que sus compañeros logren chutar de media distancia. Gira a un costado y encuentra receptores por doquier, Umaña y Xavier son quienes mejor se ofrecen, las subidas constantes y productivas de Copete y Murillo hacen de los ‘heroicos’ un equipo que consigue ser profundo y peligroso si Yesus Cabrera se encuentra inspirado. Yesus bascula frecuentemente del lado derecho para sorprender por el costado opuesto. Jairo Umaña le acompaña en las transiciones e intentan estar a la misma altura con el balón, ahí el juego se hace más seguro y productivo. En estático, Umaña es un jugador exageradamente inteligente y que fácilmente podría estar de titular en un equipo grande de la primera categoría.

Los avances ofensivos, las oportunidades de crear líos y tener opciones de vencer a un Atlético Bucaramanga que es el equipo que mejor juega en el Torneo Águila va a depender de tres factores: 1) Mendoza no debe ser quien se encargue de transportar la pelota en zona defensiva -Humberto abusa de los pelotazos-. 2) Coordinación empírica en el centro del campo. 3) Yesus esté inspirado para lanzar y entregar el último pase a Parra y Medina. Si todo esto sucede, Real Cartagena tendrá opciones ante la mejor escuadra del torneo; de lo contrario, Bucaramanga tendrá una noche plácida en la que puede derrumbar la muralla auriverde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *