El fútbol es un deporte curioso. Vive bajo la máxima de que quién juega bien casi siempre gana y que jugar bien se define por el juego medio. Quién domina más situaciones de transición con ventaja se acerca más a cumplir con dicho axioma; sin embargo, hacerlo nunca es sinónimo de triunfo ni resulta condición sine qua non para obtener los tres puntos. De hecho, por la tendencia a los resultados ajustados que tiene el fútbol a diferencia de otros deportes colectivos como el baloncesto, ganar a veces es cuestión de suerte en los momentos claves. Por eso perder es lo normal. Por eso el fútbol es cuestión de fe.

Anoche Santa Fe creyó. Gustavo Costas ha diseñado un equipo dominante y eso se nota sobre todo cuando jugadores como Seijas y Armando Vargas están inspirados. El león produce fútbol en cantidades industriales y normalmente, por fe e insistencia, suele terminar los partidos con victoria. El sistema no engaña: ritmo superior, poderío en las transiciones, amplitud y profundidad metódicas y un dominio inigualable en nuestro rentado de la segunda jugada. Desde el inicio del partido, basado en esas hondas virtudes, Santa Fe dominó a un Cali al que este tipo de partidos a ritmo alto le suelen costar y que sin su lanzador de contragolpes, Candelo, no tenía suficientes armas para competir. Santa Fe salió lanzado al ataque desde un inicio y acorraló al Cali en su área: no sólo tenía más tiempo la pelota y llegaba con facilidad a inmediaciones del área, sino que ganaba todos los rebotes y dejaba al Cali sin opción de salida. Una tortura que Mera y Nasuti aguantaron como pudieron y que duró alrededor de viente minutos. Hasta ahí fue la primera fase de las cuatro en las que se dividió el juego.

Mendieta realizó su mejor partido desde que aterrizó a Cali

La segunda fue cuando el Cali pudo contragolpear. Pecoso Castro optó por cambiar de perfil a sus dos delanteros y abrirlos para que pudieran recibir, ubicando a Mendieta como ’10’ puro en el centro del ataque. Así, con balones directos a Preciado, y pases hacia afuera para Borré, el Cali fue saliendo de su área y comenzó a inquietar a Santa Fe, que jugaba casi mano a mano contra la delantera caleña. Tal peligro obligó a Costas a bajar un cambio, aumentar el número de efectivos en campo propio en transiciones y asegurar atrás. Esto derivó en que el Cali sumó más ataques posicionales y ahí pudimos ver el mejor partido de Mendieta este semestre. Ágil con el balón, pero sobre todo continuo en los apoyos, el Cali se apoyó en él para organizar sus ataques, no sólo prolongando sus ataques, sino también ganando solidez en defensa a raíz de una ofensiva controlada. Un error individual de Daniel Torres fue todo el desequilibro que necesitó el Cali, y Santos Borré en particular, para convertir esa fase de dominio en gol.

Morelo no fue lo convenientemente sagaz

La tercera fase del partido inició con la reanudación. Santa Fe tomó una actitud mucho más controladora con balón y volvió a meter al Cali en su propio campo a la vez que evitaba contraataques. A pesar de ello, la falta de desborde penalizó sus opciones y la urgencia del marcador sugirió volver al plan inicial. Unos estelares Vargas y Seijas comenzaron a aparecer entre líneas y en la banda, respectivamente, y a través de su golpeo comenzaron a gotear ocasiones de gol una tras otra. El partido se abrió y si no llegaron más goles fue porque ni Santa Fe tiene un rematador excelso ni el Cali un lanzador contundente si no está Candelo. A veces el fútbol es tan simple como eso y no gana quien mejor juega si no quien tiene más calidad en las áreas. Ayer fue el Cali.


One comment

  1. Recuerdo que la temporada pasada Santa Fe dominó muchos partidos por ese control de las segundas jugadas que mencionas. Pero cuando se trataba de revertir el marcador, se perdía ese control simplemente porque se confundía el oficio de ocupar la zona de rebotes con llenar el área de delanteros. Era cuando el equipo se partía y tenía más posibilidades de salir goleado que de remontar. Pero tú sugieres una madurez en ese aspecto y es algo que ha de ser tenido en cuenta.

    Fascinante artículo, Kun.

    P.D.: Cuando se juntan Preciado, Candelo y Borré, ¿hay alguna delantera mejor en el FPC?

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