El Atanasio Girardot vivió una noche llena de emociones, errores, talento y goles, pero aun más de fútbol. Fue un partido de esos que siempre imaginamos cuando escuchamos decir que “es el partido de la fecha” y en esta ocasión lo fue. DIM y Cali fueron los protagonistas de una performance que deseamos revivir cada jornada.

DIM, como siempre, quiso ser el protagonista principal. Se hizo con la pelota y la movió bastante bien, excepto en el último tercio de la cancha, donde falla muchísimo al momento de buscar el pase final. Las transiciones de defensa-ataque fueron realmente buenas, Didier Moreno y la Goma Hernández retrasaban su posición para recoger la pelota y llevarla hasta los pies de Daniel Hernández, Cristian Marrugo o Hernán Hechalar. Del otro lado de la cancha esperaba un Cali bastante corto y que entregaba pocos espacios en línea defensiva.

Las pelotas detenidas son el dolor de cabeza de Hernán Torres

El 4-2-3-1 le permite tener al DIM por mucho tiempo el cuero y, de hecho, hace un buen uso de éste, pero al momento de intentar verticalizar y ejecutar el último pase, erran. Hay un excesivo uso del pase horizontal hasta tal punto de crear el espacio y no notarlo. Marrugo es quien mejor lanza verticalmente el pase al vacío, pero cuando lo hace ya es tarde y el rival ante la recuperación de pelota arma contragolpes peligrosos, pues, Medellín sube ambos laterales y los fija bien arriba costándole el retroceso. Ayer Cali no tomó ventaja de los metros cedidos por parte del DIM, pero sí lo hizo en el punto más flojo de los de Hernán: las pelotas detenidas.

Cali estando en ventaja 0-1 arriba defendió a placer. ‘Pecoso’ Castro armó un equipo para tener transiciones cortas y rápidas, a lo que planteó un 4-3-1-2 que tuvo a Andrés Pérez como mediocentro posicional recortando espacios laterales y hacia adelante que entregaron mucho equilibrio de la mano de Guazá y Cabezas. Juan David ha mejorado considerablemente en lo táctico, ahora cubre mejor los espacios y posee un poco más de precisión en los pases cortos. Los tres centrocampistas del Cali fueron el sostén y el puente entre defensa y ataque. En la primera línea defensiva Nasuti y Mera estuvieron impecables y brindaron seguridad en el juego aéreo, especialmente en los centros de costado -aunque fallaron dos veces-. En ataque la rapidez e inteligencia de los de arriba generó opciones claras desde el inicio. Mendieta lanzaba a Preciado y a Santos Borré. Los dos puntas movieron bastante bien a la defensa rival, pero no aprovecharon del todo los espacios de un DIM mandado al ataque.

Borré nuevamente fue el más claro de su equipo, adornó su partido con una joya de gol

“Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Proverbios 4:18. Si había una frase que pudiese resumir lo que pienso de Santos Borré sería este Proverbio que encontramos en la Biblia. Rafael es un jugador sobrenatural en el fútbol colombiano, la diferencia que marca entre los que juegan en su posición y él, es abismal. Los movimientos del barranquillero son tan buenos que en ocasiones creeríamos que deja en ridículo a los defensas, hasta tal punto de expresar, “¡qué regular es este central!”. La culpa es de Santos Borré. Si pensábamos que el punto menos fuerte de Rafael era el remate de media distancia, ayer nos dejó con dudas. Colgó la pelota de un ángulo imposible para Silva. Sigue cumpliendo en cada partido y va dejando más detalles que nos llevan a pensar, entre otras cosas y tan temprano, cuál será el techo de un chico de tan solo 19 años que en cada jornada se nos escapa de lo que estamos acostumbrado. Sin duda, como la luz de la aurora, el nivel de Rafael Santos Borré va en aumento, resta esperar el día que alcance la perfección.

Con los cambios realizados por el cuerpo técnico de Hernán Torres su equipo encontró más espacios y tuvo mayor profundidad con la verticalidad de juego en los últimos 20 minutos. Juan David Pérez y Brayan Angulo fueron piezas claves para que DIM lograra adquirir un juego más directo y conveniente para el comportamiento tímido de los del ‘Pecoso’, a quienes les cuesta administrar casi siempre la ventaja. Al final, Medellín tras dos pelotas detenidas, encontró el empate en su debilidad. Nos queda en la retina un partido emocionante y con un fútbol vistoso por ambas escuadras, y dos equipos que podrían encontrarse más adelante en busca del título.

4 comments

  1. Desde que tengo memoria acerca del fútbol colombiano no recuerdo un futbolista que domine tan pronto el relieve. Es increíble, es una burrada, es espectacular Santos Borré. Maneja casi todos los registros de un delantero: desmarques, rupturas, apoyos, detección zona débil de la defensa, controles, primer toque, etc. Ya es de élite, sin duda. Queda ver si a toda estas cualidades le suma fuertemente el salto y el regate. Que las tiene, por supuesto, pero tienen más techo. Tenemos en él a nuestro Pandora, que, ojalá, no quede en un Keirrison, Adu, Bojan o Pino.

  2. Borré pinta para ser un delantero de esos que, si nada se tuerce por el camino, generará ventajas con todo lo que haga para su equipo. Un tipo que nunca dejará de sumar. Un jugador que decantará con sólo su presencia el discurso de los partidos. Un Suárez, Falcao, Henry, Benzema, Agüero… un súper-clase, en resumen. Tiene lo más importante: conoce el juego. Sabe qué puede hacer y qué no y en qué momento hacerlo. Y sabiendo tanto de fútbol desde tan joven, lo que le queda es trabajar para mejorar en eso que le falta. Que tampoco es que le falte mucho, porque la cantidad de registros que tiene es brutal.

  3. Yo sería más precavido. Los nombres que están usando son demasiado fuertes y hasta ahora Borré no ha demostrado nada de eso. De hecho, es imposible que lo haga jugando en nuestro fútbol colombiano. Las ventajas de base son demasiadas. Ahora, sin duda es un futbolista especial y que hará carrera en selección Colombia, que ya es bastante decir, parece que es seguro. Si nada se tuerce. El fútbol es muy volátil y Borré no tiene “superpoderes”. Su técnica y su físico todavía están verdes.

  4. @Eduardo

    No sé si el punto de que su técnica y su físico estén verdes sea tan válido. Probablemente se piense eso por su corta edad, por su juventud, lógicamente. Pero ¿la madurez precaria? ¿No se nos cruza por la cabeza? Estoy de acuerdo contigo, Eduardo, sí, pero tendremos que esperar a ver si su techo es éste o si es mayor -yo lo creo-. Tiempo al tiempo y disfrutemos, mientras podamos, de nuestro ¿costoso? acabado artesanal.

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