La gente suele pensar que el fútbol es sencillo, es por esto que cada cual se cree el mejor técnico del mundo con sólo ver un puñado de partidos. Pero la realidad es otra, la magia del fútbol está en su complejidad, en la habilidad mental que tienen que poseer los jugadores para tomar decisiones rápidas y a la vez efectivas dentro del terreno de juego. Giro a la derecha…z o a la izquierda, suelto el balón al primer toque o controlo para mayor seguridad. Como ésta mil situaciones se pueden presentar dentro de un terreno de juego, es por esto que destacan del montón los jugadores que son capaces de resolver ese puzzle mental con mayor eficacia. ¿Cómo resolverlo? Fácil. Actuando con simpleza, pero es mucho más sencillo escribirlo que hacerlo.

¿Es Barrios el mediocentro posicional necesario para Colombia?

Wílmar Barrios es un hombre común y corriente, hasta hace muy poco no se sabía mucho de él, debido a esto a muchos les sorprendió su llamado a la selección de mayores. Lo cierto es que quien ha tenido la posibilidad de seguir su proceso en el Deportes Tolima seguramente estaba esperando que el llamado llegase. En una posición donde la selección no tiene un titular indiscutido -mediocampista central-, era cuestión de tiempo que llamaran a Wílmar. El nacido en Cartagena tiene, como una de sus principales cualidades, la capacidad de resolver el puzzle mental con una rapidez envidiable, toma decisiones velozmente y las ejecuta bien. No se le puede pedir que eluda a tres jugadores en zona central para salir jugando pero fácilmente puede llevar el balón a los últimos metros de la cancha con pases cortos y a ras de suelo. Aguanta bien la presión, indispensable para una buena salida desde atrás, a la hora de recuperar el balón es bastante agresivo, puede generar algunas faltas, pero evita a toda costa que reciban a su espalda.

Normalmente está muy pendiente de las coberturas a sus compañeros pero esto le genera tal vez su falencia más grande, en muchas ocasiones pierde su posición de eje en el centro del campo y le cuesta recuperarse posicionalmente, eso sí, cuando logra centrarse en su posición sin tener que verse obligado a desplazarse mucho hacia los costados se vuelve un elemento importantísimo para mantener la posesión. Corta o anticipa y pasa el balón rápidamente, sin complicaciones. Wílmar entiende que el hecho de tomar una decisión es un problema en si mismo, evidentemente si se le añade la dificultad de buscar pases imposibles o conducciones peligrosas, complicando el puzzle mental, el riesgo de perder el balón es altísimo. Por eso Wílmar no se complica.

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