El nuevo proceso de Alexis Mendoza en Junior continúa tomando forma de a poco, dejando siempre matices interesantes entre sus innumerables tropiezos. En el Clásico ante Uniautónoma, brilló desde el primer minuto una de las últimas variantes del estratega barranquillero: Junior armó desde atrás con la salida lavolpiana. Dos laterales pegados a la cal y bastante adelantados (Velez y Noguera), dos centrales abiertos hacia las bandas (Tesillo y Correa), y un mediocentro parado entre los dos para sacar la pelota y liderar la basculación (Yhonny Ramírez). Y, la verdad, se vio bastante bien. El conjunto rojiblanco no logró forjar un gran volumen ofensivo, pero las ventajas concebidas por este nuevo automatismo fueron claves para acentuar su indiscutible dominio. Saliendo en lavolpiana, Junior consiguió generar las superioridades numéricas que necesita para comenzar limpiamente desde su propio terreno y encontró mayor apertura de carriles de recepción para los mediocampistas, principalmente, Michael Ortega y Gustavo Cuéllar, los encargados de la gestación.

Hay alteraciones al sistema partiendo de la Lavolpiana

Junior - Football tactics and formations

Ahora, es necesario tener en cuenta que tal mecanismo supone varios cambios necesarios al esquema tradicional. Para implementar la nueva salida, Alexis Mendoza utilizó un 4-2-3-1 con dos mediocentros, en vez de su predilecto 4-1-3-2 con un sólo hombre en base. Para esto hay varios motivos. De entrada, el uso de dos mediocentros contrarresta parcialmente los riesgos: añade equilibrio y cubre algunas de las falencias defensivas del otro esquema a cambio de menor dinamismo y cantidad de apoyos en fase de ataque. (Analizamos esto en detalle en un articulo anterior).

Más importante aún, la utilización de un doble pivote permite la aparición de los futbolistas ideales para implementar el mecanismo de salida en cuestión. Si bien Cuéllar y Ramírez no son candidatos idóneos para actuar como ‘único mediocentro’, ambos tienen dotes técnicos y mentales que no posee el titular Luis Narváez, y que son necesarios para la efectividad de la salida lavolpiana. La sobriedad de Yhonny entre los centrales, y una visión como la de Cuéllar en la primera recepción, por ejemplo, resultan íntegras para el sistema.  El esquema de 4-2-3-1, consecuentemente, reduce el peso de los fallos individuales de ambos futbolistas, permitiéndole al equipo contar tanto con sus aportes indispensables en la salida como con sus talentos en las demás fases del juego.

Junior ganó 2-0 con goles de Félix Noguera y Jarlan Barrera

Ante Uniautónoma, un gol de tiro libre de Noguera y una anotación de Jarlan Barrera -tras una fenomenal asistencia de Leiner Escalante- le bastaron a Junior para hacerse con los tres puntos. Escalante, precisamente, fue de los jugadores más destacados del partido y volvió a brillar desde el punto de vista táctico: sin balón sus rupturas y corridas diagonales son impactantes, potentes y meticulosas, hasta el punto que parecieran de un futbolista más maduro. La U, por su parte, se vio insípida, y más allá de algunos detalles en el robo adelantado y el disparo de media distancia, dejó poco de qué hablar.

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