Si bien el Junior de Alexis Mendoza comienza mostrar destellos de una idea elaborada, la consolidación de la misma sigue siendo apenas un prospecto. El récord fuera de casa es nefasto, y la falta de engranaje, preocupante. Junior complace en ciertas facetas: Hasta ahora, como bien ha destacado el entrenador, no ha sido dominado ni en la derrota, lo cual se debe mayormente a su satisfactoria gestión de pelota. Esto, claro está, es lo mínimo que se puede esperar de un equipo que acumula a futbolistas como Macnelly Torres, Michael Ortega y Guillermo Celis entre líneas compactas. Pero el cuadro tiburón ha quedado debiendo en varios otros aspectos. Su finalización, por ejemplo, y aún más, su creación, se han quedado cortas, especialmente al jugar en la altura, donde los aumentos de presión y desgaste han mermado el nivel de Mac. Más preocupante aún, ha sido el déficit en la transición defensiva, el cual no solamente le ha costado al equipo a la hora de proteger su arco, sino también al momento de recuperar puntualmente para ejercer el dominio que considera necesario.

Este último punto, precisamente, ha generado especulación con respecto a una posición en particular: La del mediocentro. En el sistema de 4-1-3-2 que ha venido trabajando el cuadro tiburón desde la pretemporada, Luis Narváez aparece como único hombre en primera línea: un eje que, con y sin pelota, tiene el deber de fijar su posición y utiliza el apoyo de las líneas adyacentes para facilitar y brindar equilibrio en todas las facetas. El asunto, sin embargo, es que Junior se ha visto vulnerable en esa zona, tanto por falta de piernas en el centro, como por falta de coberturas en los costados, y hasta ha carecido de fluidez la basculación. Los dedos, por supuesto, apuntan al hombre en terreno baldío. Pero… ¿el problema sí se trata de Narváez?

Bajo el actual sistema, las garantías son limitadas por naturaleza

Hay que considerar que el esquema en sí no facilita las transiciones en defensa; tal como el similar 4-4-2 en rombo o el 4-1-3-2 tradicional es conocido por las vulnerabilidades que genera, especialmente al contrapié. Su fortaleza en fase defensiva se basa en la cercanía de las líneas y para facilitar el robo prematuro, y se explota mejor cuando los futbolistas en zona de gestación tienen la versatilidad para sacrificarse en la recuperación: lo cual no es el caso con Macnelly y Ortega. A la misma vez, el sistema requiere de apoyos por parte de los mediocampistas que juegan a los costados para proteger a los laterales, y esto tampoco se ha dado. Narváez nunca ha sido un futbolista dotado a la hora de ejercer coberturas a los costados, es cierto; pero en este sistema, esa no es su función. El barranquillero debe agitar pero con mucho cuidado para mantener su zona, funcionando como primer obstáculo a la espera de apoyos que a menudo no llegan. Muchas veces, por lo tanto, queda expuesto, aunque virtualmente no haya dado un paso equivocado.

La fortaleza de Narváez es su juego sin balón

Con pelota, la historia es otra. Narváez consigue enlazar bien cuando los creativos ocupan sus espacios adecuadamente, pero bajo presión, le cuesta, y en Junior las opciones ‘más técnicas’ sobran. Gustavo Cuéllar, por ejemplo, es uno de los futbolistas más pedidos por la afición debido a su indiscutible exquisitez; sin embargo, realísticamente, no parece sostenible utilizar al ex Deportivo Cali como único hombre en base, ya que a pesar de su espectacular trato de pelota, éste simplemente se queda corto tanto en potencia como en habilidad defensiva para ocupar a solas ese rol. Por otra parte, Guillermo Celis y Yhonny Vásquez, quienes gozan de mayor despliegue y potencia, podrían ser candidatos a mediocentro titular, pero su posicionamiento no es óptimo y su tendencia a abandonar su zona ocasionalmente podría resultar desastrosa. Finalmente, está Yhonny Ramírez, quien podría ser el más lógico reemplazo para el perfil Narváez, pero, a pesar de su capacidad técnica, el exjugador de Millonarios, sufre de ocasionales lapsos de concentración que a un alumno de Reinaldo Rueda como lo es Alexis Mendoza podrían resultarle bastante preocupantes. ¿Quiere decir esto necesariamente que Narváez es la mejor opción? No, por supuesto. Quiere decir que bajo este sistema, cada variante significa sacrificios que deben ser evaluados cuidadosamente.

*Actualización: Ni Celis ni Narváez fueron concentrados para enfrentar a Envigado.

Para el próximo partido de liga ante Envigado, Alexis Mendoza dejó por fuera a varios jugadores del equipo titular que enfrentó el partido anterior ante La Equidad, entre ellos, Juan Guillermo Domínguez, Guillermo Celis, Luis Narváez, y la pareja de centrales William Tesillo y Andres Felipe Correa. No queda claro si el estratega quiere dar descanso a sus futbolistas, hacer un llamado de atención o, simplemente dar paso a una reconstrucción de su sistema. Los laterales derechos Iván Vélez y Jossymar Gómez fueron convocados, por lo que todo indica que Yhonny Vásquez (lateral derecho durante el partido anterior) podría actuar como mediocentro así como Yhonny Ramírez, quien también aparece entre la lista de 16.

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