Estamos contagiándonos de los menos esperados en este arranque de Liga Águila. Es cierto que recién concluimos la jornada cinco y pisamos la seis, pero son pocas las noticias de buen fútbol que nos transmiten equipos como Nacional, DIM, Once Caldas, Cali y el mismo Junior –poco sólido en transición defensiva a pesar de su propuesta ofensiva–. Sin embargo, a expensas de Millonarios y Santa Fe, los dos conjuntos capitalinos, las sensaciones son Envigado, Tolima, Patriotas… y Huila.

La reforma por las marchas en Neiva de Hernán Hechalar, Ernesto Hernández, Yonathan Murillo, Didier Moreno, Juan Carlos Guazá, Jean Carlos Blanco, Juan Fernando Caicedo, y sobre todo, del baluarte, Fernando Castro, va por buen camino. Una reestructuración que José Fernando Santa no ha llevado a honduras, sino que ha empezado manteniendo el sistema táctico (4-2-2-2 asimétrico) y una que otra variante en tareas defensivas.

El distintivo fue aurinegro y se vestirá de amarillo

El cambio mayor del Atlético Huila de Santa recae en la basculación hacia el lado débil: el costado izquierdo. Sin Yonathan Murillo, una pieza que se consolidó con Castro por su vocación y rápido retroceso, Ervin González ha llegado para ocupar la banda opita. El problema es que él sí, ante sus inserciones al ataque, tiene problema para regresar, y es ahí cuando el bloque amarillo repliega hacia ese sector y confía de lleno en Camilo Ayala; atento ya sea para apoyar la espalda de Juan Ganizita Ortiz o apoderarse de la banda derecha donde David Ferreira muestra un déficit complejo en el repliegue. El ex de Alianza Petrolera es una de las piezas angulares y se le saca el mayor jugo con su excelente técnica para correr y robar. No para de producir sin balón.

El problema de la visita huilense de esta tarde a Floridablanca es que su rival de turno maneja similares patrones. La apuesta principal de Alianza Petrolera es defensa organizada; esperar en su campo, conceder mínimamente y lanzar con Rojas o Carrascal a Banguero, Rodríguez, Castro, Espínola o Herrera. De hecho, los aurinegros, desde que asumiera Adolfo León Holguín la labor de entrenador, son uno de los equipos que mejor defiende en el fútbol colombiano. Dan la sensación de ser largos y anchos para defender, aunque simétricamente viene alineado al funcionamiento de defender en dos bloques. El posterior, inclinado al achique; el superior, presionante.

Camilo Ayala, el más capacitado para robar en terreno ajeno

El partido puede que rose un nivel de intensidad bajo y sin apenas ocasiones. Santa se contagió el último fin de semana del ritmo de Gamero y su Tolima, pero el pereirano suele esperar atrás de la bomba central y activar el juego directo con Chávez y Cano a través de la sutileza de Bergese y Ferreira. Resulta curioso, porque, como ya se comentó, el enemigo no es nada diferente. El plot point dependerá de quién se anime a pisar arriba. Robar en la frontal rival, querer mover la trama, será el clímax de los 90 minutos, y nadie mejor que Ayala, el punto medio del cuento.

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