El momento por el que pasa el Manchester United en cuanto a juego es delicado. van Gaal aún no logra resolver el puzzle al que se dedica desde agosto, y no se puede decir que las sensaciones a lo largo de la temporada hayan sido realmente positivas en algún momento, más allá de la cadena de victorias de los red devils entre el 8 de noviembre y el 14 de diciembre. Situados en el cuarto puesto de la tabla, los dirigidos por Louis han logrado más puntos que fútbol. Es cierto que el técnico neerlandés siempre ha necesitado tiempo para que sus equipos cuajen. Está comprobado y así lo ha manifestado él mismo en un centenar de ocasiones. Sin embargo, a estas alturas, cuando ya se han visto más de la mitad de las fechas de la Premier League, el United no parece estar cerca de romper a jugar.

Quienes deberían disfrutar juntos en realidad sufren

Lo más preocupante del asunto es que los hombres estelares de la plantilla mancuniana no están generando ventajas, ni tampoco se les está creando un ambiente propicio dentro del terreno, en gran parte porque la hoja de ruta que parecen seguir no se antoja como la adecuada. Di María, Rooney, van Persie, Mata… y Radamel Falcao. El panorama es desolador para los futbolistas que más calidad atesoran en Old Trafford. El caso del tigre nos ocupa hoy en particular, pues siendo uno de los mejores delanteros del mundo, no encuentra un contexto favorable para lucir su amplia gama de capacidades.

El United no encuentra fluidez y acierto colectivo en prácticamente ninguna de las fases del juego. Para la primera -la salida de balón- Falcao se involucra de manera regular. De Gea o los defensas buscan al colombiano para que este dé continuidad al juego pivoteando y dejando de cara a quienes están por detrás de él. El porcentaje de acierto del ex-Mónaco en esta situación es bastante alto. El problema viene después. Una vez que el 9 la baja y la pasa, la jugada se estanca. El plan luego de esta acción es difuso. La secuencia mencionada antes se repite una y otra vez. Falcao la entrega, va al espacio, pero un pase nunca llega. Ni siquiera el equipo sube la altura de la posesión para asentarse en campo rival.

Esto se debe, en parte, a que quienes van Gaal está utilizando en el centro del campo no tienen capacidad para ordenar la tenencia de pelota de un equipo de la talla del United. Di María, además, no es ningún especialista ofreciéndose como opción de pase entre las líneas rivales, y no hay alternativas externas -laterales o extremos- constantes que permitan trazar un envío diagonal para subir una altura. Para más inri, la movilidad de van Persie sin la pelota genera poco para Falcao y para sus demás compañeros.

Un recurso que puede aprovechar van Gaal y que potenciaría al samario es Ander Herrera. La capacidad del ex-Athletic para ordenar a sus equipos está contrastada. Y es de sobra conocido el rendimiento de Falcao en ataque organizado. Ahí el ariete es una fuente inagotable de ventajas -véase todo su rendimiento en Eliminatorias al Mundial de Brasil-. Los rojos de Manchester pasan todavía por un problema de indefinición que les ha costado superar. Falcao se ha visto damnificado por esa dinámica, e incluso ya se puede observar que su confianza en ciertas acciones está mermada. Los meses finales de la temporada serán definitivos para el colombiano, pues probablemente se defina si su futuro está en Old Trafford, o en otro lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *