El inicio de un nuevo proyecto futbolístico es parte importante en la vida de un club. Unos, los que venían haciendo bien las cosas, tienen que demostrarle a sus hinchas que pueden seguir confiando en el equipo. Mientras que otros, quienes no tenían un proyecto ganador, tienen que renovarle la esperanza a sus seguidores. Más allá de los nombres que pueda traer cada club, con el fin de ilusionar a su hinchada, la hora de la verdad llega en el primer partido por los puntos. La mayoría de los veintidós jugadores salen a la cancha con instrucciones nuevas, ya sea por cambio táctico o porque se están estrenando en un nuevo equipo, contexto en el cual se puede esperar un poco de anarquía táctica o unos circuitos no tan aceitados. Los técnicos intentarán cosas nuevas, arriesgarán más entendiendo que las escuadras requerirán de una buena labor por parte de ellos para sacar ese temido primer partido adelante. Con todas esas nuevas esperanzas y con todos esos problemas saltaron a la cancha del Palogrande Once Caldas y el Deportivo Independiente Medellín.

Caicedo, Hechalar y Pérez fueron los fichajes más importantes del Medellín

Ambas escuadras formaron con un 4-3-3 ofensivo tratando de soltar un mediocampista para que se adelantara y se juntara con los 3 de la línea más ofensiva. Los extremos de los dos equipos tenían que hacer recorridos largos con el fin de que el lateral de su banda no quedara en un 2 contra 1 y fuera desbordado. Esto generó problemas para el Medellín, ya que los debutantes Hernán Hechalar y Juan David Pérez, que oficiaron de extremos, no están acostumbrados a tener labores defensivas tan marcadas. En cambio, en Once Caldas, Johan Arango y el debutante Michael Balanta cumplieron con sus funciones, el ida y vuelta constante, atacando la espalda de los laterales del DIM. El problema para los Albos surgió en el medio del campo, la combinación Sierra, Valoy, Henao resultó ser buena contención pero para nada creativa, por lo tanto el juego del Once Caldas se volvió repetitivo y sólo se concentró en las bandas haciendo que sus avances fueran mucho más fáciles de marcar.

Así se fue el primer tiempo, pocos riesgos más estudio. Para la segunda parte Flabio Torres decidió buscar el partido y activar más su juego interior, dándole entrada al volante creativo Jonathan Álvarez y al delantero César Arias, con esto buscaba concentrar más el juego en la zona central del campo para que Balanta y Arango atacaran los espacios que se generarían a espaldas de los laterales. Un cambio táctico que se vio empañado ya que 3 minutos después, en una recuperación rápida, Cristian Marrugo activaría, con un pase largo, al debutante Juan Fernando Caicedo para que éste eludiera al golero José Cuadrado y convirtiera el primer gol de la noche.

Valoy y Penco, dos de las nuevas caras del Once, fueron sustituidos al comienzo del segundo tiempo

Después del gol el DIM decidió refugiarse atrás y dejar que el Once Caldas se adueñara de la posesión y del terreno de juego. Dejando adelante a Caicedo para que buscara otro contra golpe. Los albos adelantaron sus líneas, ubicando a sus laterales en campo del Medellín, la idea ofensiva fue un poco excesiva, teniendo en cuenta que los tres delanteros del DIM son rápidos y que cuentan con un lanzador como Marrugo. En una recuperación rápida acabaron con la intención de empatar del Once Caldas, Marrugo tocó para Caicedo quien le devolvió de primera dejarlo frente al portero de los albos, Marrugo en lugar de disparar la pasó para que Hechalar se estrenara con su nuevo equipo, 0-2 y una victoria bastante importante para el DIM.


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