Un semestre fue suficiente para que Gustavo Costas se coronara campeón con Independiente Santa Fe. La estadística no es menos contundente que el sistema de juego que logró: en 6 meses propuso un camino, convenció a todos para transitarlo y Santa Fe terminó defendiendo religiosamente las convicciones de su entrenador. Desde la llegada de Costas al banquillo cardenal, Santa Fe adquirió una notable disciplina en el primer cuarto de cancha (que no es lo mismo que decir imbatible). En el ámbito puramente físico, al expreso rojo nunca le faltaron condiciones para momentos de alta intensidad. En ataque se hizo tremendamente oportunista: necesitó de poco para hacer daño y castigar severamente el menor descuido rival. El mérito de Gustavo Costas, más que la octava estrella, es haber logrado la fidelidad de un equipo respecto a su propuesta. Y es precisamente en función de su propuesta que Santa Fe se reforzó línea por línea para afrontar esta nueva temporada.

El juego directo de Harold Cummings compensará la partida de Camilo Vargas

Para afianzar la disciplina en el primer cuarto de cancha, Santa Fe fichó a Harold Cummings, defensor central de la selección Panamá. Cummings brinda seguridad defendiendo dentro del área: una buena noticia si se tiene en cuenta que Santa Fe defiende muy cerca de su portería la mayoría de las veces. Pero Cummings tiene un plus respecto a sus compañeros de zaga. A diferencia de Mina, Arrechea y Meza, Cummings suele acertar con sus envíos largos. Esta es tal vez su mayor virtud. El central panameño es muy veloz al hacer un pase largo inmediatamente ha recuperado el balón. Con Cummings, Costas tiene la oportunidad de tornar al equipo aún más vertical.

Luis Quiñones podría aportar amplitud

Por su parte, la novedad más llamativa en el mediocampo será la presencia de Luis Quiñones, volante externo proveniente del Junior de Barranquilla. Quiñones acostumbra a recibir el balón muy abierto, pegado a la raya de ser posible. Su movimiento característico consiste en transportar el balón hacia el centro en busca de algún compañero para efectuar una pared. Podemos decir, de manera a priori, que el impecable toque de primera de Ómar Pérez podría resultar bastante productivo para Quiñones y su pase interior. En caso de mantenerse el 4-4-2 de final de temporada, Quiñones caería muy bien al esquema como volante por izquierda. Su mejor versión sale a flote cuando juega detrás de los delanteros, quienes dificultan los achiques de los centrales rivales y mantienen despejado el sector central, zona en que culminan las participaciones de Quiñones en el juego. Aunque su mejor faceta es como volante, no hay que descartarlo como acompañante de Wilson Morelo en el frente de ataque. No hay duda que Quiñones aportará la movilidad en el último cuarto necesaria en el equipo de Costas. Pero Quiñones es más que eso: sus recepciones abiertas contribuirán a estirar la cancha. Detalle para tener en cuenta.

Con Luis Páez ha de mantenerse la movilidad en ataque

El frente de ataque también tendrá novedades. Se trata de Luis Páez, delantero proveniente de Atlético Nacional. Páez también goza de mucha movilidad. Sus movimientos no se limitan a frecuentar el área. A sus 28 años, Páez tiene toda la madurez para leer la jugada y saber cuándo debe apoyar a sus compañeros aunque deba abandonar el área. Su participación en el juego brinda fluidez y sus pases mejoran la jugada. Eso sí, al igual que Santa Fe, Luis Páez necesita poco para hacer daño.

Santa Fe afrontará tres competiciones en esta nueva temporada, Copa Libertadores incluida. La política de fichajes deja un mensaje claro: mantener y afianzar el sistema diseñado por Gustavo Costas. Costistas 2.0.

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