Carlos Sánchez jugó frente a Estados Unidos uno de sus mejores partidos en la Selección Colombia desde que fue convocado por primera vez. Su labor en marca, su precisión en salida y su compromiso en las coberturas fueron fundamentales para que la Selección lograra una victoria en Craven Cottage frente al equipo norteamericano.

El jugador del Aston Villa estuvo acompañado por Abel Aguilar en el centro del campo. El bogotano, con la libertad que obtuvo gracias a la buena labor de su compañero, se soltó en algunas ocasiones para aumentar el volumen ofensivo de su equipo. Así mismo, el del Toulouse filtró un par de balones que estuvieron cerca de terminar en gol para la Selección. En otras palabras, la labor del doble pivote de la Selección fue eficiente y eso se notó, incluso cuando James no estaba metido en el encuentro.

Sánchez y Aguilar no jugaban juntos desde los octavos de final del Mundial

El partido del 10 del Real Madrid debe ser visto de manera diferente en cada tiempo. En la primera parte, el juego de la Selección Colombia estaba volcado en la zona izquierda de la cancha. Rodríguez buscaba a Pablo Armero y a Juan Guillermo Cuadrado, cuando cambiaba banda, para asociarse con ellos o para que encararan y desequilibraran desde allí. El problema estuvo en que ni el jugador del Milan, ni el jugador de la Fiorentina, lograron generar una sociedad eficiente con James. El elenco cafetero dominó ese tramo del partido pero careció de profundidad.

En la segunda mitad, la Selección Colombia fue más peligrosa porque mandó todo su poderío ofensivo al otro lado. Las proyecciones del lateral derecho, Santiago Arias, fueron fundamentales porque con él, James Rodríguez pudo crear una sociedad con la que su equipo pudo ser más profundo y logró llegar con peligro al arco de Guzan. Así mismo, las apariciones y la presión efectuadas por Carlos Bacca y Teófilo Gutiérrez contribuyeron a la recuperación rápida del balón y a la circulación veloz del mismo. En este contexto, el cuadro tricolor se encuentra cómodo y comienza a desarticular las defensas rivales con toques precisos y de primera intención.

James asistió a Bacca en el gol del empate de Colombia

En definitiva, el mediocampo de la Selección Colombia dejó muy buenas sensaciones, especialmente en la segunda mitad. El trabajo realizado por Sánchez y Aguilar le permitió a James desplegar retazos de su mejor fútbol. Sin embargo, Juan Guillermo Cuadrado debe adaptarse mejor al sistema, pues en ocasiones peca por transportar mucho y pierde el balón. A diferencia de este jugador, Edwin Cardona, en los pocos minutos que jugó, mostró un alto grado de adaptación. A pesar de no haber tocado mucho el balón, el jugador de Atlético Nacional arrastró marcas y abrió espacios con sus movimientos. Si no hacía esto, el antioqueño aprovechaba los movimientos de sus compañeros para recibir libre. Ejemplo de esto último, la jugada del segundo gol con el que el elenco cafetero derrotó a Estados Unidos en Londres.

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