Jornada diecisiete. La irregularidad de algunos equipos del torneo es castigada con un sentimiento de angustia que termina siendo positivo para el espectador. Las escuadras, afanadas por conseguir la tan ansiada entrada a cuadrangulares, adoptan características muchas veces impropias de su planteamiento original, lo que genera una serie de variantes que algunas fechas atrás parecían impensadas. Dos de los equipos que con ansia luchan su lugar en se enfrentaban en el estadio Álvaro Gómez Hurtado.

Y así, forzados por la necesidad de conseguir puntos, Alianza Petrolera y Deportes Tolima desempolvaron el arsenal en búsqueda de la victoria. Los aurinegros, caracterizados por un planteamiento defensivo protegiendo bien el centro del campo para salir lanzados por los costados cuando recuperaban el balón, decidieron retener un poco más el útil e intentaron ganar altura con el balón a ras de suelo, encomendaron su equipo al trabajo de Barahona, Ayala y Rojas.

Con una derrota, Deportes Tolima quedaba matemáticamente eliminado

Por su parte el visitante, Deportes Tolima decidió romper nuevamente su esquema ultra defensivo, como lo había hecho por momentos contra Medellín y Cali, buscando generar ataques profundos y rápidos formados por distintas triangulaciones entre sus hombres con más talento, la dupla Chará-Silva, y sus laterales/carrileros, Delgado y Noguera, que subían constantemente por las bandas. La intención no era acaparar la posesión del balón sino recuperar y atacar rápido para tomar al rival saliendo.

Esta nueva lucha que se gesta en la cabeza del jugador, quien lidia con la adaptación a una nueva idea y con la presión de obtener tres puntos que le permitan a su equipo acceder a la fase final de la liga o incluso escapar del descenso, hace que se apodere de él una sensación extraña, que comienza en su tórax y se expande por el resto del cuerpo generando la necesidad de apurarse, de lanzarse con intensidad a buscar el resultado. Esa sensación se llama angustia y además de ser la causa de los nuevos planteamientos en ambos equipos ocasionó que Dairon Asprilla se apurara a salir lanzado desde su propia cancha, perdiera el balón con Félix Noguera y viera como éste daba un pase profundo a Yimmi Chará quien muy pocas veces perdona. Alianza Petrolera 0, Angustia 1.

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