El Once Caldas que dirige Flabio Torres enfrentó al Atlético Huila de Fernando Castro en el Estadio Palogrande de Manizales. El encuentro terminó 0-0 pero las emociones estuvieron presentes durante los 90 minutos. Por los locales destacaron José Fernando Cuadrado, Marlon Piedrahita y Johan Arango, mientras que Juan Carlos Guazá, Hernán Hechalar y Jefferson Lerma fueron fundamentales en la ejecución del plan que propuso Pecoso Castro.

Con el empate, Once Caldas clasificó a los cuadrangulares

Torres mandó un 4-3-3. Su idea era que Leandro Díaz y Jaime Sierra, que jugaron como interiores, mandaran balones a Johan Arango y Sergio Romero que aparecían en los extremos de la cancha. En un comienzo, los locales hicieron daño. Con el paso de minutos, el planteamiento huilense empezó a anular esto. Castro envió un 4-4-2 estereotipo rombo en el que la presión de la salida del Once Caldas fue fundamental. Cuando Henao lograba pasarle el balón a Díaz o a Sierra, aparecían Lerma, Guazá y Canchila para hacer equivocar a los dos interiores blancos.

El éxito de esto estuvo en aprovechar los espacios que quedaban a espaldas de los volantes blancos. El balón le llegaba a Caicedo, a Hechalar o a Blanco que rotaban constantemente de posiciones. Los atacantes opitas aprovechaban la libertad que tenían para rematar de media distancia o para armar una jugada en la que vulneraran la defensa local. Fue ahí donde se erigió la figura de José Fernando Cuadrado para atajar los remates que sus rivales mandaron.

La dupla Hechalar- Caicedo hizo de las suyas otra vez

En la segunda mitad, Atlético Huila, por desgaste, no efectuó la misma presión de la primera parte. Por consiguiente, Once Caldas comenzó a dominar. Las proyecciones de los laterales, en especial de Marlon Piedrahita, fueron determinantes. El equipo albo generó fútbol desde los costados y arrinconó al rival desde allá. También fue fundamental el trabajo de Johan Arango. El goleador del conjunto caldense volvió a mostrar su mejor nivel y apareció por la izquierda como generador de juego al arrastrar marcas, habilitar a sus compañeros y al probar varias veces a Enrique Hernández.

A pesar de que el marcador no se abrió, Once Caldas y Atlético Huila mostraron sus mejores cartas. Los locales concretaron su clasificación y ya esperan los cuadrangulares. Por su parte, los opitas están cerca del segundo objetivo de su semestre: estar en el selecto grupo de ocho equipos que jugarán la fase final del torneo. Con estos dos equipos y su fútbol alegre, la fiesta de los cuadrangulares será especial.

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