El equipo de Osorio salió con un 3-3-1-3 y con la misión de ganar en Brasil para poder acceder a la siguiente fase. Ni Cardona, ni Mejía eran titulares puesto que habían llegado tarde a Bahía, luego de estar con la Selección. En ese caso, sin el líder futbolístico y sin el líder anímico, Nacional se la jugó con Bocanegra en el medio, con una línea de tres defensores liderada por Henríquez, quien siempre tuvo problemas para sacar el balón en limpio; con Sherman en la creación, con Copete y Guisao como extremos y Ruíz como ariete.

En solo siete minutos Nacional pudo quedar eliminado, cayó en la presión de Vitória, intentó salir jugando siempre y cometió diversos errores en la salida. El equipo estaba totalmente desconectado y sin peso anímico y físico. La inclusión de Henríquez como líbero y de Bocanegra de mediocentro le quitó al equipo calidad en la salida y fluidez. Sin Mejía como lanzador y estando Sherman tan solo, la función ofensiva de Copete y Guisao era intrascendente.

Nacional, con dudas en el apartado táctico, también sufre en cuestiones de intensidad

Con el correr de los minutos, comenzó a asentarse en el campo. Sherman tomó la batuta, pero poco encontró líneas de pase. Copete no generó ninguna ruptura, y Wilder solo intentó un par de veces alguna acción individual. Ruíz, ariete, que se tira atrás para generar opciones y brindar apoyos, no pudo porque la pelota poco circuló.

Nacional ni logró superioridad por las bandas, ni lo hizo por dentro, pues el equipo, que intentó hacerlo todo, terminó sin saber cómo reaccionar ante la presión del local y las constantes faltas que generaba.

El partido no era para nada fluido, fue un concierto de desaciertos e intentos fallidos. A Vitória le bastaba con incomodar al rival y conseguir opciones desde la desesperación y desconcierto verdolaga, y el visitante solo pudo crear una opción al final del primer tiempo.

El bajo nivel de algunos jugadores de Nacional pesó en el juego del equipo en el primer tiempo

Pero si algo era previsible antes del partido y mucho más con el transcurrir de este es que Mejía y Cardona iban a ingresar. Así lo hicieron y a partir de ahí, Nacional solucionó algunos problemas. Primero, el equipo tomó confianza, se creyó capaz. Luego, tuvo un liderazgo en la medular y un revulsivo en ataque. El equipo antioqueño se fue acercando, sin embargo, no fue por una jugada colectiva, que tuvo pocas, sino por medio de un tiro de esquina y un rebote pescado por Daniel Bocanegra, uno de los mejores, si no el mejor jugador de Nacional este semestre; lo que al final iba a dar la clasificación.

Como en Paraguay, los verdes sufrieron, producto de algunas imprecisiones le dio a Vitória opciones de empatar el juego. Por otro lado, Guisao logró, también como en Paraguay, montarse el equipo a los hombros en un momento culmen, encaró, guardó la pelota y fue una opciónconstante para los pies de Cardona y Sherman. Los últimos minutos, producto del desorden brasileño y del pivoteo de Tréllez y las salidas de Cardona y Wilder, el equipo colombiano pudo aumentar el marcador.

El rival de Nacional en cuartos de final será César Vallejo de Perú

Al final, las series las definen los mejores. Lo hicieron, desde el banco, Cardona y Mejía y lo estampó en el marcador Daniel, quien como en la ida en el Atanasio, sacudió las redes.

One comment

  1. “Sherman tomó la batuta, pero poco encontró líneas de pase.”

    A mi me parece que aquí está una de las razones del bajo nivel tanto de Sherman como de Nacional: está solo. Nunca recibe en ventaja y cuando recibe el equipo lo abandona completamente. Es algo a mejorar sí o sí de cara a las fases finales. Lástima que Otálvaro no esté dando la talla.

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