Colombia alcanzó el cenit de su fútbol con Edwin Valencia y Macnelly Torres como piezas importantes en el engranaje del equipo. La repetida ausencia de ambos mediocampistas en los últimos meses, por diversas razones, coincidió con un bajón en el fútbol de James Rodríguez y Falcao García, así como también con un descenso en el nivel de juego del equipo de Pekerman. En medio de esa travesía, el entrenador argentino se las arregló para hacer una Colombia competitiva en el mundial, aunque renunciando a puntos importantes del fútbol que habían desplegado en las eliminatorias y que hoy con Falcao, y menos presiones, no sólo han de recuperar, sino que el objetivo es mejorarlo.

Colombia todavía no ha encontrado el equilibrio tras salida de Macnelly Torres

En esas apareció un amistoso en mitad de Octubre contra la agradable selección de Albert Roca. El Salvador no se antojaba como el rival más difícil de batir. Pekerman decidió innovar por primera vez desde el campeonato del mundo y, además de presentar nuevas caras en el once titular, con una zaga renovada y una delantera inédita, Colombia expuso un mediocampo jamás visto y con un funcionamiento totalmente diferente a todo lo intentado antes. Sin Macnelly Torres ni Juan Guillermo Cuadrado en su escalón, Pekerman entregó a James su posición soñada: el ’10’ del Real Madrid jugó de enganche en un rombo que tuvo como vértice inferior a Alex Mejía y cuyos interiores fueron Carlos Carbonero y Edwin Cardona, es decir, dos jugadores que son o han sido prácticamente delanteros en gran parte de su corta carrera.

A efectos prácticos, el mediocampo colombiano funcionó como un acordeón que se cerraba y se abría a voluntad dependiendo de las necesidades de la jugada. Durante los primeros minutos, Colombia disfrutó de un juego armónico acompasado por la flexibilidad y libertad de sus piezas ofensivas, la variedad de gestos técnicos habilitados y la fluidez de movimientos sobre los dos ejes de los tres medios más adelantados. Tanto Cardona como Carbonero cumplieron bien con esa función dual de abrirse y cerrarse, atacando con personalidad y siendo ellos mismos. El jugador de Nacional incluso tuvo minutos muy buenos en zona de gestación, alternando con James como manija del juego.

E. Cardona y C. Carbonero fueron de más a menos en el partido

Esa escena, sin embargo, duró poco. El pasar de los minutos menguó la asiduidad del movimiento, le quitó afinación a los intercambios posicionales y compuso un mediocampo mucho más rígido que nunca lograba que ni James ni Cardona recibieran de cara y en ventaja. El Salvador y sus ajustes seguramente tuvieron que ver, pero también hay que decir que la carga intelectual de la idea era quizás demasiada para jugadores que están acostumbrados a desarrollos más simples y que no son grandes administradores de la circulación.

La segunda parte fue distinta porque el nivel de James apabulló el resto de cosas. El cucuteño comenzó a aparecer con frecuencia en muchas zonas y desbordar desde su regate y su golpeo el sistema defensivo salvadoreño. Generó varias acciones de gol, rompió el equilibrio del rival y reorganizó el partido a favor de Colombia. En un rol totalmente libre, sin obligaciones de ensanchar el campo, tarea de interiores y laterales, James jugó con la tranquilidad del crack. Se vio realmente potenciado y su pareja con Falcao, problemática tanto en Mónaco como en Colombia, aunque no debiera, fue positiva. En los minutos finales hicieron presencia Juan Fernando Quintero, con quien James se sintió muy cómodo pues es el otro jugador que puede igualar su nivel técnico y jugar a una velocidad mayor, y Yimmi Chará, quien jugó como interior derecho y mostró detalles de su dinamismo y calidad.

James volvió a exhibirse y pareció disfrutar su nueva posición

Si la idea tiene repercusión en otros partidos, será interesante ver quién ocupa el interior izquierdo. El nuevo Cuadrado quizás no tenga problemas en adaptarse al rol que tuvo Carbonero, aunque en la Fiorentina sea ubicado como el jugador con más libertades. Quintero, Abel Aguilar y, sorprendentemente, Camilo Zuñiga, serían los hombres más acordes para desempeñarse en la función. Si ante Canadá repite, Pekerman nos dará pistas.

One comment

  1. Muchas ganas de ver por dónde tirará Pékerman ahora. Este update me parece positivo porque creo que James y Falcao -los dos mejores del equipo- se ven potenciados, y me da que podrán tener una convivencia armónica.

    Para el interior derecho me encantaría ver a Cuéllar o al mismo Daniel Torres. Ojalá. Y Quintero de interior en el otro perfil… pues es que suma tanto con la pelota y es tan espectacular que obnubila, pero ahí creo que habría un problema de equilibrio con Armero desfondado en ataque. Ya, la cosa es que el nivel de Quintero y las facilidades que ofrece Falcao al ataque posicional dan para pensar que es un peaje que vale la pena pagar con este sistema.

    Si Quintero derriba la puerta y se mete a la titular -a mí me parece que ya está para titular, vamos- lo normal sería volver a la torre y seguir en el lío de quiénes al doble pivote. Son muchas cosas. Vamos a ver.

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