Yimmi Chará lleva vistiendo los colores del Deportes Tolima hace ya 4 años, cada fin de semana el polivalente jugador se acostumbró a calzarse la camiseta vino tinto y oro. Además, a partir de este semestre, se convirtió en el capitán del equipo tolimense. Ahora una banda amarilla rodea su brazo izquierdo señalando que este caleño de 23 años, quien ya era pieza clave para el equipo, ahora es el líder de uno de los equipos protagonistas de la primera división colombiana. Premiado por el trabajo realizado Yimmi verá el color de su banda amarilla de capitán extenderse por el resto de su pecho cuando vista por primera vez los colores del país que lo vio nacer.

De Chará hay que destacar su capacidad mental

Con un carácter inquebrantable Chará es una poesía al sacrificio. Acostumbrado a ocupar posiciones de ataque, en especial por banda derecha, su principal virtud es su mentalidad decididamente colectiva antes que individual. Si alguna vez se preguntaron qué es darlo todo por una camiseta, vean jugar a Yimmi 30 minutos y nunca más tendrán dudas sobre el significado de la frase.

En los minutos que juegue en la selección Chará seguramente se ubicará escorado a la derecha. Con él la selección tendrá una salida muy limpia por ese costado, porque técnicamente es bueno y no le gusta regalar el balón, cuando pierde el útil Yimmi sale disparado en busca de la recuperación del mismo. En ataque el caleño se caracteriza por sus diagonales cortas, sumamente explosivas y, sin ser Juan Guillermo Cuadrado, es bastante autosuficiente. Lanzado en velocidad puede dejar a varios rivales en el camino con su regate. En la zona final de la cancha aporta más en el último o penúltimo pase. La definición es su mayor falencia.

Chará puede jugar como interior derecho en Colombia

La otra gran alternativa que supone Chará es como interior por derecha, inclinado hacia el centro del campo. Acá Pekerman puede utilizar el largo aliento de Yimmi para darle equilibrio al medicampo y para que aparezca como elemento sorpresa en el ataque cafetero llegando desde atrás. Como interior o como volante/extremo por derecha Pekerman tiene una cosa segura con Chará, entrega. De todos los tonos, en todas las zonas de la cancha y de todas las maneras posibles Yimmi se va a entregar por el equipo, es de esos jugadores que todo entrenador quiere tener porque cuando llega el momento en que las piernas pesan, la mente se nubla y el cuerpo no responde son los capaces de recorrer 50 metros hacia atrás para recuperar un balón. Después de todo Chará es una oda al sacrificio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *