Tildado de promesa desde pequeño y sellado con la etiqueta de que “los mejores defensores del país son del interior”, Pedro Camilo Franco (Bogotá, 23 de abril de 1991) siempre estuvo en la carpeta de los futuros centrales cafeteros que defenderían los colores de la nación. Cualidades futbolísticas nunca le han faltado, pero por lo que destacó desde que emergió fue por su entrega ciega al escudo que portaba. Tras despuntar en Millonarios y hacerse un nombre en las divisiones inferiores de Colombia, el joven capitán tomó rumbo hacia Turquía y cayó en el ostracismo. Sin embargo, sus habilidades permanecen, y habrá que ver cómo encajará en el nuevo proyecto de la Selección ahora que Pékerman lo ha llamado. La tarea para el ex-embajador es mejorar una zaga que, aunque carezca de calidad, pierde a su mayor ídolo después de plasmar un Mundial emocionante con mayúsculas. Pero Pedro ha demostrado tener espíritu de líder.

La personalidad de Pedro Franco sobre el terreno es notable

Lo primero para resaltar acerca de Pedro Franco es la personalidad que muestra sobre el terreno de juego. De ahí se empiezan a desprender sus características como jugador. Es intrépido sin llegar a ser irresponsable. Se ubica en un término medio que favorece tanto a su desarrollo futbolístico como a su equipo. El bogotano tiende a cortar ataques antes de que se vuelvan de verdad peligrosos. No es fan del cierre in extremis, aunque si le toca realizarlo, cumple con nota.

Franco mide cuándo es pertinente abandonar su zona para entonces sí salir a por el contrario. Aún así, hay que decir que no es infalible tomando esa decisión. Madrugar al receptor de la pelota es una de sus acciones preferidas. Franco espera que la pelota esté próxima al contrario y cuando le va a llegar, choca, corta y roba. Su quite es quirúrgico. Meter el pie de forma limpia es probablemente su capacidad más desarrollada. Y lo logra sin importar su orientación corporal. Es capaz de contorsionarse para plasmar su objetivo. Gusta de hacerlo en zonas más adelantadas del campo. Dentro del área le falta serenidad a la hora de erradicar el peligro. En cambio, más arriba y cerca de las líneas de cal se le ve muy cómodo. Prefiere moverse en vez de esperar. El problema de esto es que muchas veces deja que el rival controle la pelota para luego robarle. Contra oponentes más dotados técnicamente ello puede representar un problema porque pueden irse de él con un giro y ha dejado antes su zona sin vigilancia. Y no es una bala para corregir su posición.

Franco gusta de actuar lejos de su área, aunque no es del todo imprudente

En el uno contra uno es un marcador pegajoso y por lo general no es sencillo batirle. Pedro evalúa cuándo meter el pie y qué tanto estirar la pierna en relación con lo que hará su enemigo. El timing con el que realiza la acción es notable. Como no es un portento físico élite para resolver situaciones en las que se vea en desventaja, lo compensa con posicionamiento. Cuando ve que la jugada le puede superar o que está muy lejos, sí prefiere esperar y hacer una posible corrección. En cuanto a juego aéreo defensivo, lo normal es verle ganar los duelos. Su altura le beneficia y tiene un gran salto. Ahí si marca diferencia.

Con la pelota en los pies viene una parte muy interesante del futbolista. Destaca de nuevo su autoconfianza. Tiene un buen golpeo de balón y es capaz de activar a compañeros lejanos a través de un cambio de orientación. Además, goza de un pase vertical sobresaliente para batir líneas. Cuando más llama la atención es cuando ejecuta luego de robar. Si Pedro Franco tiene el balón luego de cortar un contraataque rival, monta la transición ofensiva con un único envío. Tiene ese chip incorporado. Hay que decir que lo hace más luego de cortar contras que de cortar ataques organizados. Daña más cuando el rival está más descolocado. En el Besiktas ha mejorado la calidad de sus pases y ahora tienen un punto más de tensión.

Sus habilidades con la pelota probablemente sumen a la salida de balón

Varios aspectos señalados antes lo vuelven un activo de peso en la salida de balón de su equipo. Sin ser un genio, sí suma. Siempre se preocupa por ser un apoyo para el poseedor, y cuando la tiene intenta generar la ventaja. No es un pasador excelso, insistimos, pero tampoco se queda corto. En clave Selección esto es importante. Dotar de calidad el carril central desde atrás debería ser un update de cara a las competiciones venideras. Con Stefan Medina, Álvarez Balanta, Jeison Murillo y el mismo Franco hay mimbres para pensar que es factible. Como ya dijimos, Franco no es un central cuevero, y teniendo en cuenta que es probable que la Selección intente volver a la senda de juego de las Eliminatorias, tener defensores que sean capaces de ejercer lejos de su portero es importante. Franco es un término medio, lo cual beneficia al combinado nacional.

Es un cabeceador ofensivo excelso

Para terminar, hay que señalar su gran juego aéreo ofensivo. Con él, Colombia incorpora un jugador peligrosísimo en córners, faltas laterales a favor, y centros. Él representará una división de atenciones, pues antes estaban casi todas sobre Falcao, o en su defecto, si el rival no ajusta sobre él, conectará algún remate.

Pedro Franco aparece de nuevo, y calidad tiene para quedarse. Al marcharse del FPC cayó en el olvido, pero Pékerman lo ha llamado y muestra que lo tiene en cuenta. Desde ya está marcado con asterisco para el proceso. Muchos vaticinan que el brazalete rodeará su brazo en un futuro. Si así sucede, es porque será un baluarte imprescindible para la zaga. Ya veremos.

3 comments

  1. A mi Franco me parece un tipo muy prometedor, con condiciones para hacerse un nombre en la selección e incluso llegar a las grandes ligas europeas y ser titular. Tiene técnica, personalidad y es un defensor de esos de intuición, que no se vale sólo de sus cualidades físicas y técnicas. Eso creo que es la concepción mayoritaria; sin embargo, se habla poco de que es un central muy lento y que cuando sale y mide mal… deja muy mal parado a su equipo. En él es el todo o nada porque no tiene capacidad de recuperarse de un error. Además, en el uno contra uno no me genera demasiada seguridad. No tiene mucha cintura… Son dos problemas que le quitan techo, pero que los puede resolver con personalidad y talento. Y eso tiene.

  2. @Eduardo

    Precisamente es eso. Cuando mide mal para salir es una cosa jodida porque para volver a su posición demora una eternidad. Eso lo apunto. Y también puede penalizar que salga y su rival lo deje tirado. Imagino a Franco saliendo a por un Sterling y… pues es que lo dejaría desparramado si lo deja controlar la pelota, y tiene ese vicio. Pero vamos, condiciones tiene.

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