La noticia llegó como melodía a los oídos del General Bolívar: corría el rumor que el enemigo había caído en batalla y se hallaba débil cerca al río Sogamoso. Mientras las tropas de Santander y Anzoátegui avanzaban directo al Valle del Sogamoso para aniquilar el reducido ejército realista, el General Bolívar acordonaría el Salitre de Paipa para atacar la retaguardia española. El General Bolívar quería sorprender. Pero lo sorprendieron primero. El ejército patriota fue descubierto por los españoles al este del pantano de Vargas.

La topografía de la batalla fue la peor desventaja que tenía el General Bolívar. La pendiente del terreno se inclinaba en su contra. El General Bolívar diseñó rápidamente una estrategia para contrarrestar la adversidad. Las tropas patriotas recibieron la orden de replegar hasta que el ejército realista agotara sus reservas en la cruzada. Entrada la tarde, luego de más de 7 horas de enfrentamiento, la batalla parecía perdida. Las tropas del General Santander habían sido superadas y el General Bolívar ya no tenía más reservas para remediarlo. Entonces entró en escena el Coronel Rondón con sus lanceros, los últimos refuerzos en llegar. Cuando la derrota era inminente, Simón Bolívar le dijo a Juan José Rondón: ¡Coronel, salve usted la patria!

Camilo Vargas podría estrenarse con la Selección Colombia frente a El Salvador

En el fútbol no hay ejércitos ni libertadores. Pero también hay epopeyas. El portero de Independiente Santa Fe, homónimo de aquella epopeya independentista, ya ha protagonizado algunas. Dicen que, ante su rival de patio, atajó un penal apenas ingresó en reemplazo del portero que lo cometió. Cuentan que hizo un gol de cabeza en el último suspiro del clásico de la ciudad. Aseguran haber visto encuentros en que Camilo Vargas, cuando no ha sido puesto a prueba, cuando no ha entrado en el calor del juego, cuando se agota el tiempo, sale triunfante de un mano a mano. Desde el retiro del fútbol de Agustín Julio, y cuando todo parece perdido, Santa Fe se aferra a Vargas como su última esperanza. ¡Portero, salve usted la patria!

Camilo Vargas, más que un buen portero, es un autor de epopeyas. Desde el viernes, podrá seguir haciendo epopeya, pero ahora en la Selección. Desde el viernes, Camilo podrá seguir haciendo su versión del pantano de Vargas.

2 comments

  1. Para referirme a cosas más inteligibles, a Vargas le cuestan demasiado los remates lejanos. Los rebotes que concede son una gran desventaja. Por lo demás, es un buen portero. Tiene buenos reflejos y elasticidad. Además, su juego con los pies es todavía más interesante este semestre con sus saques largos.

  2. @FalsoJuan

    Yo a Vargas jamás lo he visto un guardameta seguro a la hora de blocar disparos. Quizá su fuerte sea atrapar el esférico en dos tiempos, pero ofrece demasiados rebotes y no me inspira confianza en las salidas para despejar. Pero, sin duda, es uno de los mejores en nuestro país. Clarísimo.

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