Cuando el árbitro decreta el final de un partido y el placard está vacío, lo primero que llega a la mente es ‘aburrimiento’. Muchas veces es así, pero en otras ocasiones el marcador no tiene nada que ver con el desarrollo de un choque, tal y como en el Atanasio Girardot esta noche, cuando se enfrentaron Atlético Nacional y Once Caldas. Los de Juan Carlos Osorio y Flabio Torres jugaron un cotejo entretenido pero sin goles. Quien estuvo más cerca de lograr el grito sagrado fue el equipo verdolaga. Sin embargo, el blanco blanco, hoy de negro, aguantó el 0. José Fernando Cuadrado fue figura. Demostró otra vez que es uno de los porteros TOP del FPC.

Nacional saltó al campo en 4-3-3. Calle, Bocanegra, Mosquera y Farid Díaz ocupaban la línea defensiva de derecha a izquierda. El mediocentro fue Diego Arias. Osorio decidió juntar por primera vez desde el inicio a Edwin Cardona, Sherman Cárdenas y Alejandro Guerra, probablemente sus tres futbolistas más dotados con el balón en los pies. Así, ubicó al venezolano en la banda derecha y los interiores fueron Cardona y Sherman. A la izquierda, Páez, y en punta, Juan Pablo Ángel.

Nacional propondría y el Once esperaría

El visitante alineó con Piedrahita, Pérez, Moreno y Murillo en la zaga. El doble pivote fue para Lopera y Giraldo. Los costados para Arango y Sergio Romero, y la punta de ataque para Edwards Jiménez. A priori, los papeles estaban definidos. Nacional saldría a proponer en su terreno con viento en la camiseta por la clasificación en Copa Sudamericana, y Once Caldas, replegado, se agarraría a la velocidad y potencia de sus extremos más la calidad de Culma para encontrarlos en posiciones ventajosas.

Durante los primeros minutos la lucha fue de poder a poder. Cada uno empleó los recursos que escogió. Once Caldas demostró que cada día es un equipo más hecho, interesante, y que sin Izquierdo para proponer algo distinto en ataque posicional, prefiere encontrar ventajas al contragolpe. Compacto atrás y veloz a los lados, el conjunto de Flabio Torres no se dejó desbordar en el primer tramo del encuentro. Culma se erigió como el mejor de los suyos, ubicando con criterio a sus compañeros y haciendo daño a Nacional en transición. Si Edwards Jiménez no se hubiese visto tan superado a la hora de ofrecer apoyos largos, algo más habrían podido obtener. Los verdes encontraban ventajas en ataque organizado a través de la asociación de sus tres más talentosos. El trabajo de Guerra por banda fue admirable. A partir de él y de la presencia interior de Sherman Cárdenas, Nacional se hizo con el dominio. Los apoyos por fuera del venezolano eran amables, pues siempre habilitaban una línea de pase y una devolución propicia para seguir jugando. Entre Guerra y alguno de los otros dos ya mencionados, casi siempre Sherman, el local juntaba varios del cuadro de Manizales en un lado y un cambio de frente ya dejaba en situación ventajosa a Cardona o Páez. Con Ángel en el área, el peligro era inminente. En esa situación, Cuadrado se exhibió.

Osorio no acertó moviendo a Sherman a la banda

Para la segunda parte Osorio cambió a Farid Díaz por Óscar Murillo. Mosquera pasó a la posición de lateral izquierdo y el dominio siguió siendo local. En la segunda parte el Once no pasó tantos apuros como en la primera parte, aunque tampoco consiguió crear peligro contra el arco defendido por Vargas. Las revoluciones bajaron y Osorio buscó agitar metiendo a Sebastián Pérez por Luis Páez, probablemente para tener llegada constante desde segunda línea y un activo más físico en el centro del campo. La modificación desplazó a Sherman a un costado y ello resultó contraproducente, pues le restó presencia al bumangués por dentro, donde estaba rajando al rival. Flabio Torres insistía en poder salir jugando. Sin embargo, sus pupilos no lo lograron. Sólo las conducciones de Johan Arango plantaban por algunos instantes al Once en campo contrario.

Cardona tuvo tiempo para sacar un trallazo de media distancia que desvió Cuadrado para mantener las tablas. El 0-0 no hace justicia al gran partido que se vio en Medellín, en el que los verdes pudieron llevarse la victoria gracias a varias acciones de peligro bien hilvanadas. Nacional sigue en la lucha por meterse en Cuadrangulares, pues su cupo no está asegurado ni mucho menos, el Once, en una posición más cómoda, se mantiene arriba y continúa transmitiendo sensaciones positivas.

2 comments

  1. Con los partidos que viene firmando Guerra últimamente, me parece que Osorio comienza a enfrentar un dilema al tener tres jugadores que son buenísimos, pero que son todos mejores por el centro. Sherman obviamente es más veloz que Cardona y Guerra, pero creo que el DT es consciente de que ha sacado lo mejor de él activándolo el carril central (a diferencia de sus entrenadores anteriores). Sin embargo, me parece que el Lobo es el que mejor enlaza con la defensa partiendo de atrás, por lo que quizá lo mejor acabe siendo darle paso a él como interior junto a Cardona o Cárdenas.

  2. @Jairo

    A ver si Osorio abre a Cardona a la derecha y deja por dentro a Sherman y a Guerra. Este último más cerca del mediocentro, como bien dices. Pueden verse beneficiados los tres. Cardona abierto y a pierna natural es muy peligroso. También a pierna cambiada para sacar el disparo, pero me parece que suma más por derecha. Veremos cómo afronta estos últimos partidos Nacional antes de los Cuadrangulares. Ojalá pueda meterse y que el calendario no los joda mucho.

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