En el Metropolitano de Barranquilla destacó la falta de fútbol y de público. Junior y Tolima se enfrentaban por la onceava fecha de la Liga Postobón. Un gol de Jorge Aguirre cambió el resultado en favor de los tiburones y le dio vida a un equipo que tendrá que trabajar mucho para poder clasificar a los cuadrangulares. Por su parte, Tolima ahondó en una crisis que comenzó el 6 de septiembre cuando perdió 5-0 con Santa Fe. Hoy, los pijaos ya llevan 4 partidos sin ganar. En estos solo han anotado 1 gol y han recibido 11.

Junior quedó de décimo en la tabla de posiciones, mientras que Tolima bajó al puesto 12.

Julio Comesaña mandó un 3-4-3 a la cancha. Por su parte, Gamero envió un 5-3-1-1 con el que mostró su intención desde el primer minuto: disminuir la cantidad de goles recibidos por su equipo. Así entonces, Junior se hizo del dominio del balón pero no fue profundo. Mientras que el Tolima esperó y cuando tuvo la chance de contragolpear, no la aprovechó. El juego del elenco vinotinto y oro era muy previsible. El juego estaba canalizado por el centro entre Mahecha, Chará y De La Rosa. El juego no fluía y ellos siempre chocaban con Narváez o con Ramírez. Cuando los superaban aparecían Tesillo, Bareiro o Correa para recuperar sin problema alguno.

El Junior se acercó con más peligro al arco de Leonardo Burián cuando Jossymar Gómez se proyectó por la derecha. Allí aparecían Barrera o Aguirre para ayudarlo pero a los locales les seguía faltando. Las ráfagas ofensivas eran insuficientes para un equipo que necesitaba ganar sí o sí.

Gustavo Cuéllar no apareció. Cuando juega por la izquierda pierde influencia.

Y apareció Vladimir Hernández. El volante juniorista mandó un balón alto que le llegó a Jorge Aguirre. El ex jugador de Aguilas Doradas recibió a espaldas de John Valencia, que marcó mal, y venció al portero Burián, que tuvo una mala salida y fue fácil de vencer. Un 1-0 a favor del equipo que dominaba sin ser profundo.

En la segunda mitad, Alberto Gamero sacó a Valencia y metió a Charles Monsalvo. La intención del cambio era darle un mayor peso ofensivo a su equipo con el 4-4-2 en rombo ancho. El Tolima se hizo del dominio pero no lograba acercarse. Junior cedió el balón y se replegó.

Al final, los locales ganaron y siguen con opciones de clasificar a los cuadrangulares. La duda que hay es sobre cómo van a hacerlo. Por su parte, los pijaos no han logrado salir del bache en el que han entrado. Gamero está entre la espada y la pared. Los resultados no lo han ayudado y la forma de jugar de su equipo tampoco.

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