La eliminación del Deportivo Cali de la Copa Sudamericana antes de los octavos de final, y a falta de ver lo que pase esta noche con Nacional en Paraguay, no debería encender ningún tipo de alarmas que no debieran estar encendidas ya. El extenuante calendario del fútbol colombiano que, por ejemplo, hará que el Cali juegue por la liga colombiana hoy mismo, socava la capacidad de los equipos nacionales para formarse. Que un equipo tras tres meses de estar jugando partidos tenga tantos problemas como este Deportivo Cali es un claro síntoma de que algo está mal. Como aquí confiamos en la profesionalidad y la calidad del trabajo del elemento humano del fútbol colombiano, optamos por pensar que se trata de otro tipo de problemática la que enquista el desarrollo táctico óptimo de nuestros equipos.

A pesar de la altura del campeonato y los buenos resultados, el Cali tiene problemas de equipo en formación

Anoche, el Cali salió al campo con el mismo equipo que empató con luces y sombras en Uruguay, aunque con dos cambios fundamentales. En lugar de un lesionado Juan David Cabezas, entró Jhon Viáfara, rompiendo así el doble pivote y marcando con claridad un rombo en el mediocampo. La otra modificación fue la del posicionamiento de los delanteros, que tuvo esta vez al intenso Carlos Rivas acostado sobre la banda derecha. Peñarol también repitió el equipo de la ida, aunque con la entrada de Rodríguez por Nuñez, ubicando a Zalayeta en una posición más adelantada. El trámite del partido, pues, fue parecido al que se jugó en El Centenario. El Cali movía el balón con excesiva lentitud y, sin el doble pivote, con menos seguridad. La distancia entre el poseedor del balón en salida y los posibles receptores se aumentó, provocando una transición ofensiva débil y errática. Por otro lado, Cárdenas intentó acumular a sus tres futbolistas más desequilibrantes en el mismo sector, pero en lugar de potenciarlos, la medida les robó espacio y facilitó la tarea de control por parte de Peñarol. Alejados en salida, y muy juntos en campo contrario, la fluidez en el juego del Cali no existió y ninguno de los once futbolistas encontró soluciones simples en sus compañeros.

Peñarol lo tuvo bastante simple. Su 5-3-2 ocupaba racionalmente los espacios en campo contrario y resolvía con ritmo los intentos de desborde de su oponente. En ataque, el golpeo de Pacheco para la recepción de un inmenso Marcelo Zalayeta fueron un argumento indefendible para los locales. Zalayeta se impuso en la frontal una y otra vez, anticipándose a los marcadores y recibiendo en el punto ciego de Andrés Pérez para darle continuidad al ataque con descargas a un toque. El gol fue solo un ejemplo más del dominio que ejerció el ex delantero de la Juventus sobre los centrales azucareros.

La combinación entre Pacheco y Zalayeta dominó al Cali durante el primer tramo del partido

La salida de Mosquera por lesión, que hasta ahí había estado aun más lento que el partido de ida y tocando balones muy atrás en el campo, facilitando la defensa más transición de Peñarol, y la vuelta al doble pivote con Viáfara más centrado – aunque igualmente anárquico – dieron vida al Cali. Lizarazo entró más chispeante, con soluciones individuales a los problemas del Cali e igualando el ritmo del ataque caleño con el de la defensa uruguaya. Desde ahí, el Cali logró crear un torrente de ocasiones que pudieron haberle dado la igualdad en el marcador. Migliore y la velocidad de Fossatti para leer la situación e introducir a Orteman por Pacheco, evitaron el empate que clasificaba al Cali.

Eliminado de las dos competiciones coperas, Cárdenas tendrá tiempo y oxígeno para corregir las rigidez de su equipo de cara los cuadrangulares finales para los que está casi clasificado. El potencial está ahí y a lo largo de la temporada hemos visto buenos momentos de fútbol, especialmente con Caneo en el equipo. Jugar bien de forma constante no es una utopía.

3 comments

  1. Qué falta le hizo Miguel Caneo al Cali. Tampoco es que esté igual de lúcido como en sus pasados en Chicó y principios en Quilmes, pero el argentino tiene la determinación de destrabar cualquier contexto con un último pase. Lo mismo para ofrecerse entre líneas y no jugar tan atrás (como sí lo hizo Luis Fernando Mosquera).c

    Sobre Carlos Lizarazo, desde mi apreciación, lo vi participativo y marcando bastantes líneas de pases. Sin embargo, se le vio errático y falto de ritmo. Pero estuvo mejor que Mosquera y fue de menos a más, y ahí al Cali tuvo la posibilidad de lograr el empate y acceder de ronda. Un ejemplo claro: la asistencia sobre el final a Miguel Murillo (que definió fatal ante Pablo Migliore).

  2. Lo ví desde la tribuna y a riesgo de parecer alineado con el clamor del pueblo, para mi el Deportivo Cali fue (¿es?) un equipo aburrido, soso e inocente. Si bien el artículo refleja perfectamente las claves del partido, hubo esos detallitos que notas cuando lo ves en vivo que te dan a entender que el Cali salió desinflado y sin tensión: el lenguaje corporal, los gestos, los reproches…en fin.

    Sólo un detalle que no se sí se apreció en TV que me puso de muy mal humor: en cada corner, en el área el Cali ubicaba sólo a Herrera en el segundo palo literalmente detrás de los 11 jugadores de Peñarol que defendían el área, mientras que habían unos 5 jugadores aglutinados en la medialuna, y para más inri cuando el cobro se ejecutaba estos últimos ni corrían hacia el área y el lanzador mandaba la bola al primer palo…y sucedió más de una vez. Cuando no hacían esta barbaridad la perdían jugando en corto.

    Anyway, felicidades por el proyecto. Solo una cosa más: esa portada del Pibe que dice PRONTO en el banner a la derecha, es una eventual revista en medio físico o que?

  3. @ Ricardo

    Lo de Lizarazo fue cosa de ritmo – chispa, picante – y de intentar soluciones desde el regate, el pase interior, el cambio de frente… intentó cosas y desarticuló a Peñarol. Pero sí, estuvo impreciso y no estuvo precisamente creativo. No es la solución. Lo ideal es que vuelva Caneo o prescindir de la figura y volcarse todo a Candelo.

    @ Marcel

    Sí. El Cali ha tenido días mejores, pero esa es la sensación que dio. De un equipo sin tensión, como de pretemporada.

    No me fijé mucho en eso, pero ¿Qué crees que buscaba? Imagino que tirar una cortina al primer palo y que luego apareciera Herrera en el segundo. Tampoco es que el Cali tenga especialistas en el golpeo. El que tiraba los córners era Candelo y no es especialista.

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