El Real Madrid-Elche por Liga en el Santiago Bernabéu fue una exhibición de Cristiano Ronaldo. Otra más. En tal escenario, James Rodríguez no actuó de volante por el sector izquierdo. Carlo Ancelotti lo envió a la derecha. Esa parcela del campo sería la del lado débil del ataque blanco, pues por ahí no pasaría el balón con la frecuencia del flanco contrario. El equipo merengue cargaba el juego por la izquierda, se generaba un aclarado en la derecha, y cuando al cucuteño le llegaba el balón, tenía espacio para decidir. Y así sumó.

El 4-4-2/4-3-3 que propone el entrenador italiano cuaja más a medida que pasan los partidos en este inicio de curso. Cuando los merengues no tienen la pelota, el Madrid es un 4-4-2. Contra el equipo ilicitano la punta fue para Gareth Bale y Cristiano Ronaldo. La banda izquierda fue para Isco y la derecha para James, el doble pivote para Illarramendi -gran partido- y para Kroos. Los laterales fueron Marcelo y Carvajal, y los centrales Ramos y Varane. Bajo palos estuvo Keylor Navas, poco exigido durante todo el encuentro.

James fue resolutivo recibiendo en zonas más libres

El Madrid mutaba cuando la posesión era suya. Pasaba a 4-3-3. Isco cerraba su posición, James subía un peldaño y Cristiano tenía libertad para caer sobre la izquierda. Además, hoy Illarramendi se ubicó en el sector izquierdo, probablemente para cerrar a la espalda de Marcelo. Así, en esa zona se jutaban Isco, Marcelo, Illarra, y Ronaldo cuando aparecía por ahí. Al otro lado, James Rodríguez contemplaba las acciones. Cuando le llegaba la pelota, tocaba y se movía con acierto. O si no, buscaba generar peligro inmediatamente. Así puso un centro de los suyos que supuso el primer gol blanco. También realizó un gran toque de primera para habilitar una llegada de Kroos desde atrás. El alemán disparó y el portero del Elche atajó. Era su segunda asistencia.Y así hubo otras jugadas.

James todavía debe cogerle el tiro a decidir cuándo permanecer abierto y cuándo ofrecerse por dentro si juega a pierna cambiada. Sin embargo, el perfil le favorece para ser más resolutivo, pues puede encarar y buscar el disparo, o asistir de forma más sencilla que cuando juega como facilitador al otro lado del campo. Además, si Isco y Marcelo están tocando por el otro lado, lo normal es que cuando a Rodríguez le llegue, esté en condiciones de matar al rival por pura calidad. Aún no tiene sitio fijo, pero el cafetero sigue creciendo en Chamartín. No deja de aportar.

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