Nacional se llevó tres puntos importantes de Barranquilla en su lucha por estar dentro de los ocho. El dominio fue casi siempre paisa, a tal punto que el crecimiento iba de la mano del desgaste y el empuje de Uniautónoma. Unos delfines que definieron toda su estrategia en la primera parte, y con el paso de los minutos, el físico se fue deteriorando y los visitantes lo aprovecharon sin esforzarse en lo más mínimo. De hecho, las sensaciones en Nacional no son todavía nada satisfactorias.

Los problemas de Nacional aún continúan, pero suma puntos

Desde el primer minuto Jaime De la Pava buscó apretar la salida rival y negar progresar alrededor del esférico a los de Juan Carlos Osorio. Presión alta y equipo dinámico en el frente. Nacional no tenía ninguna opción de escape y fue ahí cuando se veían obligados a los envíos largos en busca de Copete, Cardona y, sobre todo, Ángel. Con el paso de los minutos, Juan Pablo tomó protagonismo y se transformó en un apoyo largo limpio y lúcido en búsqueda de devolverle la pelota a los de mayor calidad en el equipo como los son Cardona y Sherman. Inclusive, el 0-1 nace de un apoyo suyo y él mismo culmina la jugada debajo del arco.

Para la segunda parte, con el físico puesto en escena en todos los primeros 45 minutos, Uniautónoma continuó realizando la misma labor, pero con un déficit claro: el equipo no terminaba de recular del todo bien y a tiempo. Perdieron vértigo, agitaron muy poco, y los laterales, que no dejaban de pisar terreno contrario, bajaban lentamente. Nacional se hizo fuerte con Alejandro Guerra, que ingresó en el descanso por Sherman Cárdenas. Y si Nacional había sentido que faltaban ideas, circulación y un ritmo mayor en velocidad de pases, la llegada al terreno de juego del venezolano activó varios indicadores de elaboración en el último tercio.

Sin embargo, no puede irse al abismo la actuación de Juan Pablo Ángel. Abrió la lata y selló su partido con un doblete. 38 años y dando una clase de profesionalismo donde los viejos rockeros nunca mueren.

2 comments

  1. El cabezazo que le saca Viera a Ángel en la vuelta de la final del semestre pasado… puf. Me dolió un montón. Hubiese sido mágico que Juan Pablo le diera el título a Nacional así, y después de tanto tiempo.

  2. Disfruté mucho el artículo, Ricardo. Gracias.

    Pasan los partidos y Nacional sigue sin dar esa sensación de fiabilidad total. Pero esos pequeñísimos ajustes tácticos de Osorio partido tras partido le están significando puntos. Yo creo que eso es meritorio. Los puntos que viene haciendo Osorio mediante movimientos precisos son posibles gracias a su profundo conocimiento de la plantilla. Eso es un gesto de gran sabiduría. Veremos hasta cuándo le será suficiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *